/* Estadisticas del Blog ===================== Desde la Tramoya

17 mayo 2009

La lluvia amarilla


Si ya la novela de Julio Llamazares era excelente, la obra teatral no se queda a la zaga. El drama de la despoblación rural mostrado de un modo que logra cercenarnos la yugular. En Ainielle un pueblecito del pirineo aragonés, aguarda a la muerte su último habitante. Este lugareño nos ira narrando las vidas de otros habitantes ya desaparecidos del pueblo, que lo fueron abandonando o murieron en el, y nos encontraremos ante los desvaríos de su mente causada por la soledad.

La escenografía simbólica, adecuada, descriptiva, junto con una estupenda luz, consigue un ambiente lúgubre, mohoso, austero. Música envolvente, no enlatada, de cuencos y campanas tibetanas, y el maravilloso sonido de un instrumento hindú, el shruti. La retroproyección de imágenes a través de una puerta derruida donde van llamando los recuerdos y se suceden las estaciones. No se nos escamotea nada, todo son sensaciones para los sentidos. El entarimado cruje al caminar, el agua salpicando el barreño y arropado por el fuego, el puchero bulle humeante, oloroso, e impregna la sala del teatro. Todo es, lo más parecido a la vida. En algún momento, una lluvia amarilla de hojas otoñales tiñe el paso del tiempo y oculta la memoria. ¿El texto? Desgarrador.

Dos días de función. El primero, 172 personas. El segundo, apenas 40. Sobre un aforo de 500 localidades. ¿Qué debemos hacer para ser capital de algo?
Los que estábamos dentro del teatro, no nos sentíamos raros. Si diferentes. Está claro que la gente escoge lo insustancial, las banalidades y aborrecen pensar.

Un apunte técnico:
Es la primera vez que veo focos rasantes en la corbata, a la vista “delante” de los morros del espectador, que pasan desapercibidos. ¿Y cómo se logra esto? Pues, creando ambientaciones tenues, que el resto de la iluminación no delate su presencia. ¿A que parece sencillo? Y ¿por qué casi nadie lo hace?

15 mayo 2009

Sigo preguntándome


En Julio se cumplirán dos años desde que dejé a un lado los sentimientos de tramoyista, las emociones del lucero. Ya no me satisfacen. Y sin embargo cuestiones personales me empujan a continuar en ello. De modo que, aunque con más sosiego, sigo debatiéndome con mis contradicciones. Hoy me apabullan multitud de preguntas. Y ya no me importa encontrar las respuestas, porque sé que resultará una pugna estéril. ¿Quién cree en las convicciones intocables?

Ahí van unas cuantas. Las que rondan continuamente en mi cabeza.
¿La esencia del teatro no es dar vida al pensamiento escrito? ¿El teatro con luz explora en nosotros? ¿Sin ella rapta nuestra fantasía? ¿La fantasía no carcome la imaginación? ¿La imaginación nos lanza hacía la indagación? ¿Entonces sin luz no existiría el teatro? Acaso ¿la oscuridad nos convierte en sordos? ¿El teatro que se vale de las artimañas de la luz para resolver carencias nos deslumbra hasta el punto de la ceguera? ¿El teatro rellena vacíos? ¿Nos descubre a nosotros mismos? ¿El teatro da cobijo a la libertad? ¿El teatro acude al rescate de la libertad? pero, ¿por momentos, no la estrangula? ¿El teatro no es una prisión de la realidad?



Una batería de preguntas prosaicas.
¿La tecnología mejora la transmisión del mensaje teatral? ¿La dependencia tecnológica cercena contenidos? ¿Sin computadoras el teatro es historia, desaparecerá? ¿El recuerdo de la historia ha permitido la evolución teatral? ¿Un iluminador “mosqueado” con los ordenadores, no sabe de luces? ¿Son el Capture o el wisiwyng las herramientas de los dioses? ¿El dmx en el teatro del medioevo se consideraría brujería? ¿Y en el siglo XXV, les parecerá un juguete artesanal de niños? ¿En el futuro los técnicos serán prescindibles? ¿El teatro sin máquinas puede conmover, hacernos sentir? Si la luz es un lenguaje ¿por qué el público no lo entiende?

Me voy a dar un paseo para evitar más preguntas, aún sabiendo que seguirán ahí atosigándome. Entonces entraré en cualquiera de los teatros abiertos de mi ciudad, sólo para no pensar.

14 mayo 2009

Ballet de Wiesbaden



  • Danza:(BLANCO COMO LA LUNA, VISIÓN Y FANTASÍA)
  • Fechas: 22-23 mayo
  • Duración: 2 horas y 30 mínutos
  • Lugar: Teatro Victoria Eugenia- Donostia
  • Hora: 20:00
  • Precios: 30-22-16 euros


Después de subirse a distintos escenarios de Euskadi (enero.Estreno estatal en el teatro Arriaga)(14-mayo Teatro Principal-Vitoria), el Teatro Victoria Eugenia-Donostia acoge ahora en su remozado escenario, al Ballet del teatro Nacional de Wiesbaden. La llegada de Stephan Thoss tomando el relevo del belga Ben Van Cauwenbergh, ha supuesto un cambio de rumbo del repertorio clásico tradicional del Ballet de Wiesbaden hacía la danza moderna, expresionista, aunque todabía se apoya en rasgos clásicos. Para el ballet de Hessen comienza una nueva étapa, donde ya no se anda de puntas y se alcanforan los tutús.




PROGRAMA

I. parte: "MUSIKALISCHES OPFER " (OFRENDA MUSICAL)
Música: diversas composiciones de J.S. Bach
Coreografía: Stephan Thoss

II. parte : "VISIONES FUGITIVAS"
Música: Sergej Prokofjew
Coreografía: Stephan Thoss

III. parte: “NO CHA-CHA-CHA“
Musica: Enrique Jorrin, Ernesto Leccona, Ruben Gonzalez, Cuccaro / D'Aniello / Noli, J.S. Bach, Arvo Pärt, Laurent Petitgand.
Coreografía: Stephan Thoss

Teatro para peques


    • Espectáculo de títeres. (BASERRIKO SALTZA)
    • Público infantil, de 3 a 8 años.
    • Idioma: Euskaraz
    • Días: 19-20-21 mayo
    • Horario: 9:30 y 11:00
    • Lugar: Antzoki Zaharra
    • Entrada: Sólo pases escolares
    En una Granja donde conviven diversos animales desaparece un huevo de la señora gallina. Fruto de esto empieza un gran lío y surgen desconfianzas entre los habitantes de la granja. Todas las miradas se dirigen hacia el Cuervo, el recién llegado desde el extranjero. Piñote y Calabacín son los protagonistas que se convierten en espectadores excepcionales, y comprenderán que los recelos entre los habitantes de la granja no son tan lejanos. Esta obra tiene el asesoramiento de profesionales del sector de la educación (maestros y pedagogos). Tiene en cuenta el proyecto curricular de educación infantil y primaria, y quiere tratar temas como la tolerancia, la inmigración, el racismo,… de una manera explícita, a partir de unos personajes conocidos y no extraños para los niños como son los animales y a partir de un medio más cercano y cada vez más desconocido como es una granja.Una sátira en forma de fabula de los conflictos actuales de nuestra sociedad contados de una manera sencilla, reflexiva y con muy buen humor.


    Ejercicios pedagógicos

    13 mayo 2009

    Muestra de Teatro Joven


    La Muestra de Teatro Joven de Donostia levanta el telón en su XXI edición. Hasta el 27 de junio podrán verse en Gastescena, Lugariz y Antzoki Zaharra a 32 grupos de centros escolares, escuelas de teatro, grupos independientes y teatro universitario. Con varios objetivos, impulsar el idioma, estimular la creatividad y el trabajo en equipo. O como diría Lorca, "el teatro es la poesía que se levanta del libro y se hace humana. Y al hacerse, habla y grita, llora y se desespera."




    Programa de Mano.

    03 mayo 2009

    Hagamos algo más por el teatro



    Hemos de presuponer que sobre los teatros de titularidad pública recaen compromisos culturales ineludibles, debido a que las artes escénicas en ésta ciudad se afianzan en un régimen de monopolio público, que ha desplazado a la iniciativa privada hasta el ostracismo.

    Si creemos que las artes escénicas son un bien cultural, de interés social, pedagógico, se comprenderán mejor las palabras de Lorca; El teatro es una escuela de llanto y de risa, que forma a los pueblos”. Aunque el panorama contractual no sea comparable al de la generación del 27, convendría dedicar especial interés a la danza y el teatro, acercándolos a los escolares. Rescatar antiguas campañas, revitalizarlas y afianzarlas a través de la implicación explicita de empresas con inquietudes sociales, además de favorecer la cooperación interinstitucional.

    La organización de visitas guiadas para mostrar el edificio teatral mantenidas con cierta asiduidad, propiciar la asistencia a ensayos generales, foros de dialogo o charlas divulgativas, complementarían las actuaciones para dar a conocer aspectos de las artes escénicas ignorados. ¿Y por qué no? Mostrar, enseñar de forma didáctica y amena la arquitectura teatral, la maquinaria, el alumbrado, las tripas del teatro, difundir la historia, divulgar las costumbres y anécdotas…Todo ello contribuiría al aperturismo de determinados espacios teatrales, y a cambiar la percepción de reductos herméticos, distantes, ajenos, de mausoleos de diversión rancia.

    Si un ciudadano nunca ha estado en el interior del teatro de su ciudad, preocupémonos, algo no hemos hecho bien. Cuando ese mismo ciudadano, observa que el teatro no es un monumento inanimado, que dentro de el se cobijan las risas, las lágrimas, el pensamiento, la poesía o la libertad, que se desparrama la vida, entonces, aún nos queda un hálito de esperanza.

    Hagamos algo más para que el teatro forme parte de sus vidas, para que la gente deje de mirarlo como quien mira un esplendido coche pero, sabe que no podrá subirse nunca en el.

    02 mayo 2009

    Que chachi, ¿trabajas en el teatro?


    Puede que el mejor tramoyista sea el que más vocifera, el que se hace notar, el de presencia inmisericorde, el del don de la ubicuidad, el socarrón o el del vacile sin tregua, incluso, el que establece lazos de confraternidad, la mayoria de las veces con el auspicio del alcohol o del humo de la hierba. ¿Por qué no? Puede.

    Aunque los mejores técnicos de teatro que he conocido, desempeñan su oficio de un modo casi invisible, entre los arlequines o en la penumbra del telar, con una encomiable dosis de humildad, rehusando salir de la oscuridad al escenario a recibir el agasajo. Pero comienza a aparecer un prototipo de técnico que no acepta pasar desapercibido, que está convencido que el desarrollo de su labor técnica es semejante al papel del dramaturgo, coreógrafo, actor, actriz, bailarín, bailarina...y lo reivindican. Sin embargo, ¿hay alguien que acuda al teatro a ver el color de las luces, su claroscuro, o la implantación de la escenografía? ¿Alguien compra su entrada, porque en el cartel figura que la iluminación es de...Juan, Miguel Ángel o Nicolás? La luz, la escenografía, el vestuario, la ulitería, son el pegamento adherido, el engrudo necesario y en ocasiones prescindible, para involucrarnos con el engaño que se nos va a contar.

    He visto técnicos pretenciosos, noveles y revenidos apabullando con su egolatría, que en una exhibición de petulancia, impartían cátedra (la temeridad del ignorante), pero sólo lo hacían públicamente, delante de los demás, a personas versadas que tienen por costumbre la modestia. Estos tipos, tienen la habilidad de aparentar estar muy ocupados, continuamente desbordados de trabajo. Hasta las tareas más intrascendentes las envuelven en una aureola de dificultad e importancia. Ensalzan la nimiedad. ¡Cuánto gilipollas y la pistola encasquillada!

    He tenido jefes que han considerado a los tramoyistas, exclusivamente como recursos (afortunadamente humanos), que había que manejar, ni técnicas de coaching ni hostias. No más mercancía pensante, insumisa. Mejor formar tribus de conveniencia, donde el valor exigible preponderante lo constituya la predisposición al acatamiento o una actitud voluntariosa, casi reverencial.

    Si llega un día en que el trabajo se convierte en trabajo, e invade tu vida personal, entonces te encuentras ante una patología, pero no te preocupes, se cura. Yo lo resolví bastante bien con un cambio de actitud, aniquilando la implicación y el entusiasmo.
    Y apesar de este submundo inadvertido, que bonito resulta a ratos el teatro.

    01 mayo 2009

    Una vuelta por el teatro



    Existen unos pocos tramoyistas rumbo a la desaparición, que mantienen una singular disputa con el modernismo. Son los tradicionalistas que profesan la doctrina pragmática, los guardianes de la memoria de sus predecesores, los cascarrabias del testimonio ingrato que conforman, un núcleo de resistencia en enriquecedora convivencia con otras gentes. Gentes que han convertido la tecnología en paradigma de perfección, en dogma venerable, espoleados por gestores visionarios de estrategias organizacionales desvertebradoras, por gurús que han transvertido el teatro en parque de atracciones.
    Y es que dedicar el edificio teatral para las actividades que le son propias, por desorientación o influencias externas, parece verse como un sentimentalismo.

    Como dije al comienzo, subsiste un espécimen de tramoyista cuya conducta está sometida a disección. No es menos cierto, que éstas rarezas permanecen aletargadas entre cajas, en retiro resignado, arrinconados por los telares, viviendo en el recuerdo. Pero no nos equivoquemos, esos tramoyistas que hoy son tratados como peones, creen en el progreso cuando va acompañado de evolución. El crujir de sus huesos lo atestiguan.

    Los tramoyistas que conozco, aprendieron de sus antecesores, técnicas y maneras de trabajo eficiente, sostenible, mesuradas, a aplicar criterios de practicidad y conservar la funcionalidad legada. Les enseñaron que la innovación no es inventar porque sí cosas nuevas, sino ver las que existen de una forma diferente y a mimarlas.

    Hoy que se escucha tanto parloteo a cerca de la innovación, de optimizar los recursos, de adaptación a las situaciones cambiantes, me acuerdo de Tolstoi; “Todos quieren cambiar el mundo, pero nadie quiere cambiarse así mismo.”

    20 abril 2009

    Día de la Danza (29 de Abril)



    Mensajes del Día Internacional de la Danza
    2009

    Alkis Raftis (Presidente del Consejo Internacional de la Danza)
    http://www.cid-unesco.org/


    El futuro de la Danza radica en las personas que no bailan. Estas personas pertenecen a dos categorías: los que simplemente no aprendieron a bailar, y aquellos que piensan que no pueden bailar. Estos dos tipos de personas representan el mayor reto para la profesión del Maestro de Danza.

    En consonancia con la lucha de la UNESCO contra los prejuicios y la discriminación, estamos tratando de ampliar los límites de la Danza para cambiar la percepción actual de lo que es un bailarín. El Arte de la Danza no es necesariamente una exposición de lo extremadamente físico, de la exacta precisión, o de la desbordante emoción. Puede ser una celebración de interacción entre los artistas intérpretes. Podemos enriquecer los recitales de Danza con bailarines, cantantes, actores, narradores, mimos, acróbatas, etc de todas las edades y en todos los grados de discapacidad.

    La integración a través de la Danza de los hasta ahora excluidos, no solo es un deber moral, sino que también abre una gran puerta de salida en tiempos de crisis económica y desempleo. En cada país hay millones de personas con discapacidad física o mental. Creemos que están listos para bailar. Ayudarlos creará nuevos puestos de trabajo para miles de Profesores de Danza. Los discapacitados son asistidos por el Ministerio de Sanidad, Trabajo y Asuntos Sociales. La integración de personas marginadas en la práctica de la Danza es tan importante como su integración en el mercado laboral. CID se adhiere al principio que todos puedan bailar.
    El Día de la Danza 2009 se dedica a la Danza Integradora. Incluiremos a todos los miembros de la sociedad en nuestros cursos y en nuestras actuaciones escénicas.




    Akram Khan (Bailarín y coreógrafo)


    Este día tan especial, el Día Internacional de la Danza, está dedicado al único lenguaje que cada uno de nosotros sabe hablar en este mundo, el lenguaje innato de nuestros cuerpos y de nuestras almas, el de nuestros antepasados y de nuestros niños. Este día está dedicado a cada dios, gurú y antepasado que siempre nos han enseñado e inspirado, cada canto, impulso e instante que nos han incitado a movernos. Está dedicado al niño que querría poder moverse como su ídolo, y a la madre que le dice “eres capaz, puedes hacerlo”.
    Este día está dedicado a cada ser de cualquier confesión, color y cultura que transforma las tradiciones de su pasado en historias del presente y en sueños para el futuro. Este día está dedicado a la danza, a su infinidad de expresiones y a su inmensa capacidad de exteriorizar, de transformar, de unir y de alegrar.

    Recomiendo.Dos libros.


    • El Teatro del Siglo XIX por Dentro (Maquinaria y Decoraciones-1885). Autor: M.J Moynet. (284 págs). Ed.facsímil.

    Serie: Debate nº10. Publicaciones de la Asociación de Directores de Escena.

    P.V.P_ 12 euros


    Un libro para adquirir cierta perspectiva histórica sobre el edificio teatral, sus artilugios, y las gentes que lo habitan. Lo cual no está nada mal, dada la amnesia preponderante, la pérdida de memoria y referente histórico.


    • Técnica Teatral Moderna. Autores: Hubert C. Heffner, Samuel Selden, Hunton D. Sellman. (685 págs). Ed.Eudeba (Buenos Aires) (1993).

    Un libro para saborearlo, poco a poco. Nos ayuda a comprender, a acercarnos al trabajo de aquellas personas que hacen realidad las obras de teatro. A ser más condescendientes.


    19 abril 2009

    VII Premios de la Danza



    Lugar: Antzoki Zaharra-Donostia
    Cúando: 2 de mayo-2009
    Hora: 12:00 horas
    Entradas: con invitación

    • PREMIO REVELACIÓN

    ITZIAR MENDIZABAL (Bailarina principal del Ballet de la Ópera de Leipzig)

    Con 8 años actuó en el teatro Victoria Eugenia en un festival de fin de curso con la academia de danza de Elvira Ubierna. Posteriormente continuaría sus estudios con Victor Ullate (1998-2002), debutando como profesional con Las Driadas de D. Quijote. Más tarde pasaría al ballet de Zurich (2002-2006).






    • PREMIO TRAYECTORIA ARTÍSTICA

    LUCÍA LACARRA (Bailarina principal del ballet de la Ópera de Munich)

    - Premio Nijinsky (2002).

    - Premio Benois (2003).

    - Premio Nacional de Danza (2005).





    • PREMIO DEDICACIÓN A LA DANZA ( a título póstumo)

    GENE YURRE IRURETA (maestro y fundador del grupo de euskal dantzak KRESALA)

    Inició su carrera profesional en el grupo Etorki. Fue primer bailarín del ballet ruso de Irina Grjebina.

    Dirección artística:

    Iruleak (estreno 1972-Victoria Eugenia).

    Maskarada (estreno 1972-Victoria Eugenia).

    Loiak (estreno 1983-Victoria Eugenia).

    Sokadantzan (1988).

    Pestaberri (1999).

    Marixe (infantil).

    Desarrolló el proyecto Jolastu Dantzan Egitasmoa.


    El ballet según Chaplin



    18 abril 2009

    A esos niños valientes

    Que como patitos feos se adentran contra corriente, para transformar el mundo.
    A esos niños que sin saberlo, huyen de estereotipos recurrentes pasados de época.
    A esos niños que no comprenden, como algunos mayores aún alardean de poseer una mente, lastrada de prejuicios.
    A esos niños que les aburre el fútbol, la playstation y, les divierte el ballet, van dirigidas parte de mis esperanzas.
    Bailarinas y bailarín se sientan disciplinadamente en conciliábulo, para urdir nuevas fantasías y alguna que otra travesura. Ellas se esfuerzan por ponerse de puntillas, porque se sienten más altas, desde ahí arriba, las cosas se ven bien diferentes, casi se pueden rozar las nubes. El, el pequeño bailarín, atiende las explicaciones para colocar convenientemente los pies, porque quiere simular a Ícaro en un vuelo infinito.
    El ballet se convierte así, en un estimulo para mejorar su psicomotricidad. Y como no, también su concentración y memoria. El ballet ayudará a estas/os niñas/os a ser mejores personas. Eso creo.

    12 marzo 2009

    Teatro de la pobreza


    Se perdieron para el recuerdo los tiempos en que aquellos cómicos de antaño, envueltos entre harapos, se reventaban los pies por los caminos, atrochando por veredas inhóspitas, a la búsqueda del encuentro con el lugareño. El paisano pregonaría por la aldea la llegada de los cómicos. Y ya en la plazuela, da comienzo el teatro de los caminos. Surge un trueque tácito, loas, entremeses, jácaras, para calmar la hambruna. Cuentan que la gente de estos lugares, escarmentada de pícaros y embaucadores, atendían con recelo los lances de los comediantes, que por lo habitual, solían ser meneados por la concurrencia. Dicen, y ha de ser cierto, que el parroquiano reprobaba la dramaturgia por su tosquedad, arrojándoles mendrugos de pan duro. Y de cómo un cómico envalentonado, se atragantó con una de sus migas, al punto de marchar de ésta vida hacía la otra, pues se le antojaba tan extraño engullir bocado, como decir con tino las coplillas o el verso, a causa del cangelo que le daba el hambre.

    Si la pieza cae jocosa, entonces los comediantes le podrán dar una tregua al ansía de comer. Hogaza de centeno y tocino.

    Con las tripas atormentadas por no conocer viandas, de vuelta a echarse por los caminos. Y en ese andar impenitente, ahuyentaran los zorzales de los sembrados, mutilaran maizales y atajaran por trigales, hasta arribar a otro villorrio donde burlar el hambre.

    05 marzo 2009

    Mensaje para el Día Mundial del Teatro


    Todas las sociedades humanas son espectaculares en su vida cotidiana y producen espectáculos en momentos especiales. Son espectaculares como forma de organización social y producen espectáculos como este que ustedes han venido a ver.

    Aunque inconscientemente las relaciones humanas se estructuran de forma teatral: el uso del espacio, el lenguaje del cuerpo, la elección de las palabras y la modulación de las voces, la confrontación de ideas y pasiones, todo lo que hacemos en el escenario lo hacemos siempre en nuestras vidas: ¡nosotros somos teatro!

    No sólo las bodas y los funerales son espectáculos, también los rituales cotidianos que, por su familiaridad, no nos llegan a la consciencia. No sólo pompas, sino también el café de la mañana y los buenos días, los tímidos enamoramientos, los grandes conflictos pasionales, una sesión del senado o una reunión diplomática; todo es teatro.

    Una de las principales funciones de nuestro arte es hacer conscientes esos espectáculos de la vida diaria donde los actores son los propios espectadores y el escenario es la platea y la platea, escenario. Somos todos artistas; haciendo teatro, aprendemos a ver aquello que resalta a los ojos, pero que somos incapaces de ver al estar tan habituados a mirarlo. Lo que nos es familiar se convierte en invisible: hacer teatro, al contrario, ilumina el escenario de nuestra vida cotidiana.

    En septiembre del año pasado fuimos sorprendidos por una revelación teatral: nosotros pensábamos que vivíamos en un mundo seguro, a pesar de las guerras, genocidios, hecatombes y torturas que estaban acaeciendo, si, pero lejos de nosotros, en países distantes y salvajes. Nosotros que vivíamos seguros con nuestro dinero guardado en un banco respetable o en las manos de un honesto corredor de bolsa, fuimos informados de que ese dinero no existía, era virtual, fea ficción de algunos economistas que no eran ficción, ni eran seguros, ni respetables. No pasaba de ser mal teatro con triste enredo, donde pocos ganaban mucho y muchos perdían todo. Políticos de los países ricos se encerraban en reuniones secretas y de ahí salían con soluciones mágicas. Nosotros, las victimas de sus decisiones, continuábamos de espectadores sentados en la última fila de las gradas.

    Veinte años atrás, yo dirigí “Fedra” de Racine, en Río de Janeiro. El escenario era pobre: en el suelo, pieles de vaca, alrededor, bambúes. Antes de comenzar el espectáculo, les decía a mis actores: “Ahora acaba la ficción que hacemos en el día a día. Cuando crucemos esos bambúes, allá en el escenario, ninguno de vosotros tiene el derecho de mentir. El Teatro es la Verdad Escondida.”

    Viendo el mundo, además de las apariencias, vemos a opresores y oprimidos en todas las sociedades, etnias, géneros, clases y castas, vemos el mundo injusto y cruel. Tenemos la obligación de inventar otro mundo porque sabemos que otro mundo es posible. Pero nos incumbe a nosotros el construirlo con nuestras manos entrando en escena, en el escenario y en la vida.

    Asistan al espectáculo que va a comenzar; después, en sus casas con sus amigos, hagan sus obras ustedes mismos y vean lo que jamás pudieron ver: aquello que salta a nuestros ojos. El teatro no puede ser solamente un evento, ¡es forma de vida! Actores somos todos nosotros, el ciudadano no es aquel que vive en sociedad: ¡es aquel que la transforma!


    Escrito por: Augusto Boal
    Día Mundial del Teatro: 27 de marzo

    25 febrero 2009

    Bailando Sueños




    La bailarina trenza las cintas de sus zapatillas, y con este sencillo gesto, entrega sus sentimientos en un baile de sueños fugaces, en el que tratará de reencontrarse con las emociones que alberga en su interior.

    Brazos, manos, dedos, ojos, inventan el movimiento, van escudriñando formas, descubriendo espacios, indagando más allá de la razón. Sobrepasándola, para adentrarse en los entresijos del corazón.

    13 febrero 2009

    En recuerdo de Joxean Arbelaiz



    Nos dejó, Joxean Arbelaiz.
    Fue un excelente Dtr. Del Patronato Municipal de Cultura de Donostia y una buena persona. Tolerante, honesto, dialogante, conciliador, con una gran capacidad de trabajo, de comunicar y entusiasmar. Joxean tenía credibilidad, siempre muy próximo a la gente del teatro, relacionándose con el eléctrico o el tramoyista.

    Lideró, reorganizó el área de cultura en circunstancias muy difíciles, alcanzando bajo su mandato el teatro en euskera, tiempos de esplendor. Arbelaiz cimentó la reforma del hoy rutilante teatro Victoria Eugenia.

    Si, es cierto. Se van los mejores. Pero nos queda el recuerdo eterno de su buen hacer y de su persona.

    01 diciembre 2008

    A vueltas con el pasado




    Vivimos tiempos de cambios, de desechar las costumbres, de adaptación al presente, de despreciar el pasado. Tiempos, donde en aras de la modernidad, imperan los comportamientos de declarada vocación rupturista con un pasado, que ha tutelado nuestro actual presente. Aunque existan momentos, en que pueda parecer que se desvirtúan sin remedio los ideales primigenios, mantengamos el recuerdo de aquel espíritu, que hizo posible el despertar de los sueños adormecidos, en aquellas generaciones que esbozaron nuestro presente.



    "Cuando recuerdo a las gentes del teatro, pienso en el tramoyista, porque tiene mejor que nadie, arraigado el sentido de lo dramático.
    En esta profesión donde cada uno trabaja dominado por un sentimiento, el del tramoyista es quizás, el más elogiable. El actor, cuando actúa, piensa en sí mismo, su texto, su vestuario, sus entradas y salidas de escena: el decorado no le preocupa en absoluto. Egoístamente orienta sus actos sobre un personaje, el cual parásita. Sus sentimientos no son desinteresados. El busca su éxito personal. No es lo mismo para el que trabaja con el decorado, durante semanas clavando, encolando, serrando, pintando...etc. realizando cien componendas diversas, arreglando las escenas para que todo funcione.
    Carpintero, herrero, gabiero, tapicero, pintor, cerrajero, obrero e ingeniero a la vez, el tramoyista hace de todo. Para hablar del teatro, sería necesario primero, hablar de la maquinaria y reconocer el trabajo de los tramoyistas. En la familia singular del teatro, está el poeta que escribe la pieza, el maquinista que construye el decorado, el actor que sabe decir el sentido de las cosas invisibles y el tramoyista que maneja hábilmente las tramoyas. Todo lo que se del teatro lo he aprendido con los tramoyistas en los telares o sobre el escenario, en este espacio imaginario donde suceden acciones imaginarias, a las que llamamos piezas de teatro."

    Tratado Práctico para Fabricar Escenas y Máquinas de Teatro. Nicola Sabbattini. 1638.
    Extracto traducido del prefacio escrito por Louis Jouvet en 1941.