30 diciembre 2021

¿Las artes escénicas se involucran en la Inclusión social y laboral ?


 Al pasar junto a la parada de Dbus en Egia me he topado de sopetón con este cartel. Inmediatamente se ha activado el subconsciente subliminal chungo y he contenido al maligno que llevo dentro….¿y por qué no?, el listón no está muy alto...si los técnicos largáramos…

No dudo en absoluto, lo digo completamente en serio, que hay personas con discapacidad capaces de desempeñar igual o mejor las labores llamadas de “producción” de gente que conozco y que cobra por ello, y sin embargo a esas personas diferentes, por razones perversas no se les brinda las mismas oportunidades...por eso tiene todo el sentido la “discriminación” positiva y el establecimiento de cuotas.

  Claro que no debe ser muy gratificante pertenecer a departamentos autodenominados de “producción”, brotados de manera oportunista y ahora trincados ad mortem a cometidos de necesidad ficticia, y esa aparente somnolencia de felicidad se quiebra cuando el omnímodo subalterna exclusivamente aquellas tareas pueriles que lindan con lo denigrante, merman la autoestima e impiden aspiraciones.

GPS para implantación de bastidores escenográficos.


Algunas veces hemos tenido que escuchar argumentaciones lapidarias del tipo de; ese panel va en el lateral izquierdo o lateral derecho, pues dependerá del lugar desde donde nos ubiquemos, ¿No?…
Hombro izquierdo, hombro derecho, identificarlos muchas veces motiva discusiones, y éstas suceden por el escaso bagaje formativo de muchos profesionales que conlleva a pervertir el significado de terminología, aunque siempre fue clara y precisa. Así que ahora vemos en muchos escenarios que esos lugares se denominan con el nombre de la calle adyacente, se recurre al callejero para evitar pérdidas de tiempo y energías en debates estériles. Aunque hay quien ni aún así, es capaz de orientarse en el escenario, pero quizás sea debido a atrofias que no vienen al caso y por tanto no las vamos a tratar, para eso están la farmacopea y los galenos. Pero si no empleamos los mismos códigos, estandarizados, aceptados universalmente, y aquí cada quisque va a su bola, difícilmente podremos entendernos y la sencillez termina por conformar un galimatías rayano con la estupidez, y no debería suceder. Sigue causándonos una leve desazón, eso si, pasajera, cuando nos encontramos cada día con gentes que se dedican al espectáculo teatral y no tienen ni pajolera idea de la topografía del escenario. 
Aunque el tema da para mucho, no voy a extenderme más. Sobre la cuestión planteada al inicio, aquí va el aporte de información, breve…y citando a las fuentes, lo contrario podría tratarse incluso de desinformación o intoxicación, o como diría uno de gorra calada del bies “Fake News”.

Según el diccionario teatral del CAT....(Rafael Portillo-Jesús Casado-Gonzalo Recucha)


Lateral:  cada uno de los lados del escenario situado a izquierda y derecha de la embocadura.  Junto con las zonas denominadas foro y proscenio, forman los cuatro puntos de referencia y acotación de  la escena. Convencionalmente, y a menos que se indique lo contrario, se considera izquierda y derecha las del actor cuando mira al público, Antiguamente el lateral derecho se llamaba tope y el izquierdo arroje.



Nivel:   Cada una de las zonas en que convencionalmente se divide el piso del escenario para señalar la posición y movimiento de los actores y la situación de los objetos y muebles durante la representación.

Tomando como puntos de referencia la proximidad o lejanía del público (abajo o proscenio y arriba o 

foro) y la distancia con respecto a los laterales (derecha o izquierda) el piso se divide en, al menos,

los siguientes niveles, como ilustra el dibujo: derecha abajo (d.ab), centro abajo (c.ab), izquierda abajo

(i.ab), derecha arriba (d.ar), centro arriba (c.ar), izquierda arriba (i.ar).



Y si buscamos referencias internacionales, existe consenso inequívoco; Samuel Selden en "La forma de la Escenográfia" describe que el espacio que está a la derecha, mirando al público, se llama ala derecha o hombro derecho, y la otra, ala o hombro izquierdo.
Hubert C.Heffner en "Algunos principios y prácticas de dirección escénica"  cita, para poder planear el movimiento escénico, situarlo adecuadamente e iluminarlo con eficiencia, hay que dividir el escenario en zonas. Estas zonas llamadas zonas de actuación, se dividen en seis zonas, tres en el fondo y tres en el frente, de acuerdo con el diseño de la fig.4.

Fig.4





29 diciembre 2021

Pues si. Si los técnicos habláramos de cómo se maquina "entre cajas"...

Por Publicado el: 20/10/2005

Estimado Bekmesser, me gustaría hablar de algo de lo que nunca se ha hablado: de los técnicos.

Atentamente, Papagemo.

SOBRE EL ÁREA TÉCNICA DEL TEATRO REAL

Raramente sale a la luz los entresijos que hay en una parte de
los profesionales de la ópera, como son los de los técnicos.
Personas necesarias para que los cantantes y artistas
desarrollen sus cualidades en las mejores condiciones, y si
salen a la luz, es como consecuencia de “fallos técnicos”.
Puede ser interesante contar también “noticias y maldades” de
este área, en especial la del Teatro Real en la que tiene tanto
peso, y que está formado por más de doscientas personas.

El incidente del otro día con la cámara acústica en el
concierto de «Mitridate» donde parte del público que asistía a
«Mitridate» en el Real protestó airadamente porque no podían
ver a los solistas fué la punta del iceberg de lo que pasa en
el área técnica, cuyo director técnico fue el responsable
directo. Su falta de profesionalidad es notoria. Su gran
mérito consiste en decir, a cualquiera que le escuche, lo buen
profesional que es. Nadie sabe más de teatro de ópera. La
arrogancia le ha llevado a amedrentar al Director Gerente, al
Sr. Muñiz, (cuando el administrador del teatro quiso despedir
al Jefe de Personal, su gran aliado en los chanchullos),
diciéndole que tenía detrás a 200 técnicos y que a una orden
suya no se levantaba el telón.

Si se permite el lujo de amedrentar a la dirección del teatro,
es porque es consciente de la ignorancia de la nueva gerencia
en cuanto a la gestión técnica se refiere. Son incapaces de ver
cómo les está engañando. No saben la cantidad de dinero que se
ahorrarían si tuviesen un Director Técnico de verdad, no a un
escenógrafo que se asusta al ver dos tornillos juntos. Y en el
Teatro Real hay muchos tornillos.

Lo primero que hizo nada mas llegar para que no se le notase
esa carencia, es deshacerse de los profesionales que le podían
hacer sombra, como fue el caso de Manuel Fontanals, (el que se
conoce todos los tornillos de teatro), un profesional con
mayúsculas. Lo siguiente es amedrentar a su equipo para evitar
cualquier tipo de critica, despedir al que no le bailaba el
agua y promocionar a los que les hacen las escenografías de sus
bolitos, fuesen o no válidos.

Una muestra de lo profesional que es, se vio en la ópera
Semiramide, donde un cambio de acto se hizo con catorce
movimientos de plataformas, (con todo lo que ello supone), y
cuando se le sugiere que se puede realizar el cambio con solo
dos, se niega a rectificar, ya que se habían hecho todos los
planos de movimientos, (y resulta vergonzoso reconocer el
error).

Otra de las características de este profesional es la
colaboración que tiene con sus “amiguetes”. Y eso se nota en
las escenografías, que a decir de los técnicos llegan
inacabadas al teatro, con lo que todo el mundo está la mar
contento con la cantidad de horas extras que realizan para
terminarlas. ¿Será por eso que la mayoría de las escenografías
de producción propia la hace la misma empresa.? ¿Es que no hay
mas talleres de escenografía?. Dentro del grupo de “amiguetes”
están algunos directores de escena, a los que les pone a su
disposición tal cantidad de medios que se llega a “clonar” la
escenografía, como en Don Giovanni, para la sala de ensayos y
puesta en escena, (SEPE), ¿Es necesario ese derroche de medios
para los primeros ensayos, cuando en unos días después se va a
volver ensayar en el propio escenario con la escenografía
original?.

A otros “amiguetes” se les premia con sustanciosos regalos
económicos por su trabajo, cuando ya cobran un sueldo. Estamos
hablando del jefe de luminotecnia y del de mecánica escénica. A
este último se le pone un coordinador de mantenimiento para que
haga “el trabajo del jefe en lugar del jefe”, y al primero sólo
se el ve a la hora de comer, (gratis con los vales del
teatro), si además quieren que venga a trabajar, pues hay que
volver a pagarle como iluminador, menudo chollo. Pedían a Sagi
exclusividad y en este área se les cuelan unos cuantos con
“bolitos anónimos que todo el mundo lo sabe” empezando por el
propio director y terminando por el subsodicho jefe de
luminotecnia. La gestión de personal y recursos en el área
técnica es deplorable: duplicidad de puestos, inoperancia,
exceso de personal, etc. especialmente en las secciones de
sastrería, maquinaria, mecánica escénica y regiduría.

Así con todo esto, el presupuesto del área técnica y de
producción, (donde también hay algúno del club “amiguetes”) se
incrementa año tras año. Y para rematarlo, el nuevo
administrador ha dado manga ancha al director técnico a la hora
de facturar, ya que lo puede facturar hasta 6000 € sin la firma
del administrador, y eso se nota especialmente en los viajes de
trabajo, que ha pasado a alojarse en habitaciones individuales
de 300€ la noche. Con el anterior administrador no pasaba esto,
ya que controlaba al detalle los gastos, llegándose al caso de
no firmar los “premios” extras. Con el señor Tejero tienen
manga ancha. Cómo se nota que el dinero no sale de sus
bolsillos, sino del de todos.

Ha tenido mucha suerte el director técnico hasta ahora, en
varias ocasiones se ha estado a punto de suspender por
problemas técnicos y en algunos casos ni siquiera se ha
enterado, o no se ha querido enterar, ya que es notorio el
deterioro que se está produciendo en la maquinaria escénica, de
uno de los teatros más modernos y tecnificados del mundo,
debido a la falta de un mantenimiento eficaz por puro
desconocimiento de lo que se tiene entre manos. Ya nos
quejaremos cuando tengamos que cerrar una larga temporada el
primer teatro de ópera de Madrid. Tiempo al tiempo.

Es una pena tener a este personaje como responsable de un área
tan importante, (como desconocida), habiendo directores
técnicos que conocen bien su oficio y tienen los conocimientos
y la experiencia necesaria para aprovechar al máximo los
recursos del Teatro Real, y no es necesario irse fuera de
Madrid a buscarlos. Por poner un ejemplo, tiene uno en el
Centro Dramático Nacional, pero hay mas en otros teatros.

Si se decía de Cambreleng “Cambielen”, de este podemos decir
“quitelen” a él y a su equipo antes de que acabe con el Teatro
Real.

Papagemo

https://www.beckmesser.com/sobre-el-area-tecnica-del-teatro-real/

¿Por qué estamos en huelga las técnicas y técnicos de los teatros nacionales?

 Por Raquel Castro 

| 08/11/2021 

Imagina que llevas más de quince años trabajando para una empresa con contratos temporales de un mes, catorce días, tres meses, casi seis… Más de quince años así, siendo parte de ese cincuenta por ciento de la plantilla temporal que hace que las cosas funcionen. Imagina que te gusta tu trabajo, que siempre buscas los cursos más apropiados para renovar tus conocimientos (cursos que pagas tú de tu bolsillo, claro, y que haces en tu tiempo de ‘no empleo’ porque la formación permanente de las trabajadoras y trabajadores es un derecho que en tu empresa sólo tienen quienes han ganado la condición de fijeza). Imagina que tu empresa es una empresa pública, que accedes al empleo a partir de unos procesos selectivos donde se evalúan los estudios y la experiencia. Te presentas a su convocatoria de oposición porque quieres un puesto estable y porque estás obligada a ello ya que la bolsa de empleo se hace a partir de las personas que han superado este concurso oposición. Nunca salen a concurso muchas plazas pero cada dos años ahí estás tú, sacando tiempo entre el trabajo y las cargas familiares (los años pasan) para estudiar para la Opo y asegurarte de que sigues trabajando.

Un día los sindicatos que te representan (UGT, CSIF, CCOO y CIG) deciden firmar un nuevo convenio aceptando el encuadramiento profesional que exige Europa y prescinden de ti y de tus compañeras y compañeros. ¿Cómo te quedas? Pues cabreada, claro, indignada. Tú sabes que no hay derecho a esto. Y empiezas una HUELGA.

Somos los técnicos y técnicas de los Teatros Nacionales. Nos encargamos del vestuario y del maquillaje, de los decorados, de las luces, de las proyecciones y el sonido, de la regiduría, de la producción, etc. Sabemos de nuestro oficio y lo desempeñamos tras las bambalinas en los teatros del Centro Dramático Nacional, en el teatro de la Zarzuela, en la Compañía Nacional de Teatro Clásico, en la Compañía Nacional de Danza y en el Ballet Nacional de España.

Los sindicatos que nos representan aceptaron el encuadramiento profesional que les planteó Función Pública en base al nuevo Marco Español de Cualificaciones (se realiza para igualarse al europeo, evitar desfases y facilitar la movilidad laboral). Lo hicieron deprisa y corriendo. Europa llevaba años exigiendo la equiparación de títulos e inyectando dinero en España para la adaptación de nuestro sistema educativo al europeo pero ni el Estado y ni las Comunidades configuraron a tiempo todas las formaciones profesionales que el Marco Europeo de Cualificaciones exige.

La plataforma de afectadas por la Oferta de Empleo Público del 2018 pide una familia profesional del espectáculo en vivo que integre en su seno todas las cualificaciones profesionales de los oficios escénicos. Ésta es una petición que no se resuelve a corto plazo. Por eso exigimos que mientras esto no esté a nuestro alcance, se nos reconozca la capacitación laboral a través de los Certificados de profesionalidad. Las Comunidades Autónomas tienen que convocar los  procesos de certificación y no lo están haciendo. El Congreso tiene que  avanzar en su Proyecto de Real Decreto del  2019 por el que se establece el marco español de cualificaciones para el aprendizaje permanente. Ante la urgencia, exigimos al Ministerio de Función Pública un periodo de transitoriedad, una moratoria real donde se reconozca nuestra experiencia y formación (reglada y no reglada). Estamos ante la mayor oferta de empleo público de nuestros oficios de la última década. De ésta dependemos para seguir trabajando en lo que sabemos.

Si nos ves de negro por la calle, con una X blanca en la camiseta, recuerda: somos técnicas y técnicos de teatro en huelga. Si escuchas “soy utilera, no artista fallera” entiende que nos quejamos porque nos exigen ir a estudiar allí donde no se aprende de nuestra profesión. Al grito de “¿Quien mató mis profesión? Función Pública, Señor!” señalamos a quien tiene hoy en su mano arreglar el despropósito. Si nos ves, ya sabes ¡Únete! En las tablas, lo que nos pasa a una nos pasa a todas.

Raquel Castro, Maquinista de teatro del INAEM (Instituto Nacional de la Artes Escénicas y de la Música)

15 diciembre 2021

Guarrerías...


 Si. Guarrerías, que definen a algun@s....éstas aptitudes ya estaban erradicadas del  Antzoki Zaharra, pero han vuelto a surgir, es algo congénito que lo llevan en el ADN algun@s  técnic@s...

...y mira que existen regulaciones al respecto, ejerzamos de ignorantes.


 El pegado de banderitas niponas sugiere, que el autor posee escasa confianza en si mismo o infravalora la capacidad de los demás....por otra parte, bloquear con cinta un elemento de protección eléctrica se me antoja que no es una decisión muy acertada....desde luego, no pasa una inspección OCA.