16 enero 2014

Chapucillas a destajo

Vaya pues se sigue metiendo la pata, aunque tampoco hay que ser un ingeniero talentoso para diseñar espacios de trabajo que se adecuen mínimamente a las tareas para los que son concebidos, la mayoría de las veces basta con emplear el sentido común, y si se tiene atrofiado, ¡coño se consulta antes!  

Fig.01
En la fig.01 es obvio que el raíl de anotaciones de la bancada de frenos y su posicionamiento resulta inapropiado por su funcionalidad y ubicación ergonómica. Sorprende que en el siglo XXI se tenga que andar apuntando con tiza....Lo que más impacta a primera vista es la ausencia de rodapie en un piso de galería que está en altura. El tramoyista como no ande espabilado durante la maniobra de varas, puede llevarse algo más que un disgusto si pisa en falso.  
Fig.02

Lo que se aprecia en la fig.02 me tiene bastante desconcertado. ¿Qué hace ese tubo (barandilla) en el medio, entorpeciendo, justo en el espacio que el tramoyista necesita para traccionar el maromillo?
Donde ya me pierdo es intentando comprender por qué se instala el sistema de frenos manuales casi a nivel de suelo. ¿Para tramoyistas pitufos? Repito, no, no lo entiendo.  

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