04 enero 2013

La gestión de la prevención en el teatro


Mira que nos hemos dado de bruces casi siempre contra el mismo muro, el de la obstinación de creernos diferentes al resto de trabajadores, situándonos por encima del bien y del mal según ocasiones, pertrechados de sin razones para zancadillear desde la trinchera del escenario, cualquier intento ajeno que vele por nosotros mediante la imposición de procedimientos de PRL, y ante ello dependiendo del momento, observas que a algunos les resulta inasumible porque esos planteamientos se sitúan por encima de sus convicciones, y por lo tanto adquieren la voluntad de lo interpretable.


Otros han entendido que la PRL consiste exclusivamente en ponerse guantes, calzado de protección permanentemente y casco cuando se acuerdan o creen conveniente. Los mandos intermedios debieran servir de puente entre despacho y escenario, pero a menudo se extravían dilucidando directrices ante conflictos que enfrentan a arte y seguridad y, cuando ambas se perciben como inconciliables, las ordenes que prevalecen, llegadas desde algún despacho, por lo general, son las de propiciar la creatividad degradando el nivel de riesgo hasta un grado aceptable, de un modo discrecional sin “alarmismos”. ¿En cuestiones de salud laboral es ético proponer un riesgo razonable? ¿Los acuerdos de aplicación indulgente de las normas concebidas stricto sensu no generan climas de confusión, de desconfianza? Por el contrario, las actitudes contundentes como las del Principal de Gasteiz transcienden, son objeto de divulgación y marcan las pautas de comportamiento en aquellos recintos escénicos, donde optan por no titubear con los pactos contenidos en el Plan de Riesgos en materia de Salud Laboral.

Los teatros por su parte orientan sus estrategias hacia el empleo de EPIS en lugar de abordar con mayor ímpetu protocolos de trabajo y hacerlos cumplir, junto a medidas de protección de índole colectiva. En este blogg ya se ha escrito al respecto. Cada vez tengo más claro que los teatros intentan, unos en mayor medida que otros, cumplir con la ley, pero no están dispuestos a dar ni un paso que los lleve más allá. Y mientras te cuento todo esto, rebusco en la red y me encuentro con un excelente trabajo que de alguna manera ilustra lo que iba diciendo. Si no, que me desmienta Nuria, licenciada en Riesgos Laborales y apostaría que también en psicología, porque su estudio capta perfectamente mal que nos pese, el sentir y pensar de muchos que desempeñan su labor en fosos, telares y escenario.




1 comentario:

  1. ¡ostras! que calados nos tiene, a ver que decimos ahora.

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