30 diciembre 2009

Deseos de futuro


Se inicia un nuevo año, cargado de expectativas.
Hacemos promesas…
que algunas veces cumplimos.
Doce meses para vivir, llenos de oportunidades
y buenos deseos.
Se necesita un instante para borrar los malos momentos.
Ya está.
Feliz 2010 a tod@s. Sin excepciones.
Y es que el tiempo se muestra implacable.
De este año no pasa…

25 diciembre 2009

Todo puede estar contenido en un pedazo



0:30 de la madrugada. Trazo éstas líneas en el autobús de regreso a casa, después de asistir a un sofoco de motín a bordo, provocado por un tipo que emitía sonidos nasales. Pasajeros en busca del espíritu navideño, con los nervios crispados, y es que desde Madrid hasta Donostia son demasiados ronquidos para soportarlo.
Vengo de ver el espectáculo Botánica en el Teatro del Canal (Sala Roja).

Algo mágico sucede con Momix. Quien vea cualquiera de sus obras, le harán mella, se quedará ya enganchado para siempre. Ésta compañía americana ha logrado romper el cordón umbilical por el que se retroalimentaba un restringido núcleo de adictos a la danza contemporánea, democratizándola. Ha conseguido que jóvenes, adultos, familias, jubilad@s, mujeres y hombres, se acerquen a los teatros a respirar el olor a linimento.
Momix conecta con la gente, con los no eruditos en danza, porque utiliza con acierto el lenguaje de la belleza. Si la danza es pariente de la poesía, entonces Botánica, está compuesta por versos coreografiados.

Una visión del espectáculo:

Las estaciones se van sucediendo en un baile imperecedero, que afianzan la vida tal y como la entendemos. En ese trayecto por los ciclos de la naturaleza, asistimos a una eclosión de lo desconocido, pero también de mundos invisibles, en los que animales, plantas, insectos, fenómenos mitológicos, metereológicos, desfilan ante nuestros ojos acercándonos a una irrealidad improbable.

El comienzo:

Una rosa blanca aparece misteriosamente proyectada sobre el telón de boca, al subirse, la imagen se traslada a una gasa que cubre un ciclorama en el fondo del escenario. La flor inicia entonces un viaje hasta desaparecer en el horizonte. Esa rosa nos arrastrará por la pureza de un sueño, del que no querremos despertar.

(Sedas blancas y ventiladores se utilizan como elementos escenográficos para construir un océano). El mar embravecido donde las olas acunan la fantasía, tiene rostro y cuerpo de mujer. Van surgiendo de las profundidades marinas y se dejan morir en vertientes infinitas donde se hospeda el olvido. En un lugar de azul resplandeciente sobrevuela el albatros custodiando un cielo de inmensa soledad.

Lo que sigue:

Una rampa espejada, simula la lámina de agua brillante remansada que queda impregnando la arena, cuando las olas se retiran a coger nuevas fuerzas. En la cresta de esa rampa una única bailarina, tumbada, desarrolla la coreografía (Atracción) en tres visiones diferentes, la de su cuerpo real, el reflejado por el espejo y el de su sombra generada. Un tesoro regalado, labrado y repelido por el mar. Contorsiones inducidas por la asfixia de una atracción descubierta a pinceladas, en los charcos salitrosos que quedan en la arena. La coreografía concluye de una manera misteriosa. Dejándose caer lentamente desde lo alto de la rampa, el cuerpo dividido en dos mitades simétricas, una la natural y la otra virtual, su parte reflejada, desapareciendo para volver al reposo de su tumba en la arena.

Con una leve bocanada de humo nos llevan a un viaje alucinante por la prehistoria. Surge una mujer montada a horcajadas, en la grupa, sobre la desnudez ósea de un dinosaurio. Se trata de un romance inconfesable. Ella se fija en un cavernícola que descansa recostado sobre una piedra viva. El triceratops sucumbe ante sus instintos, ataca a su “amada” y termina por devorarla. La escena es soberbia. Su terrible violencia se manifiesta en toda su crudeza mediante la música, empleando unos subgraves brutales, atronadores, cercanos a propiciar el infarto, parecía que el corazón iba a salirse disparado.

Un ciempiés humanoide se transforma, va disgregándose, hasta formar una manada de centauros que conviven y rivalizan por un mismo territorio. Al fondo la epidermis de unas hojas arropa un baile de claveles rojos metamórficos. Debajo de un cielo azul intenso, deslumbrante, salpicado por nubes algodonosas, los girasoles mecidos por el sol, sestean al calor de la fantasía.

Unas bailarinas absolutamente solas bailan en compañía de sus dobles electrónicos. Esto es posible porque una cámara captura sus movimientos, para ser proyectados sobre el ciclorama en tiempo real. La luz estroboscópica fracciona el movimiento, lo detiene y descompone los detalles en ocasiones imperceptibles. El video se acomoda en la danza y logra que nos preguntemos acerca del tránsito entre el mundo conocido y el virtual.
Imágenes de crisantemos. Se mueve un bailarín con un envarillado cubierto de tejido de seda asido a la cintura. Va conformando diferentes formas, video y luz hacen el resto. Brota una cala gigantesca de color nácar, y una mariposa multicolor con las alas replegadas en oratoria, de colores iridiscentes, liba el néctar con el que crear una nueva vida.

Mención especial:

En la segunda parte de la función (yo vi más danza), hubo una coreografía que fue la que a mí más me impactó. Música de piano. Una bailarina solitaria con algo similar a un collar circular elástico, compuesto por una sarta de cuentas como las de un rosario. Danza de lágrimas adormecidas en un burka, telaraña tejida con gotas de rocío invernales, rehenes de nostalgias.


El final:

En un cielo gris se abre un claro oscuro en él, se filtra un rayo de luz por el que penetran nuevas esperanzas. En la espuma desecha de las olas varadas yace una rosa blanca. La marea arroja para los saludos los cuerpos de l@s bailarin@s y el oleaje se los lleva en retirada. ¡Magistral!

Deformación profesional:

No creo en ello, pero suelen decir que las personas que trabajamos en teatros, somos incapaces de disfrutar del espectáculo cuando nos sentamos en el patio de butacas. Que prestamos poca atención al contenido artístico, que sólo estamos pendientes de cuestiones técnicas. No es del todo cierto. Lo técnico por proximidad nos resulta más familiar, de ahí que el logro y los defectos se perciban de inmediato. En una primera ojeada.

La danza, el espectáculo, Momix, se merecía una mejor cámara negra, o al menos una cámara negra. Ni tan siquiera la que utilizaron en el teatro del Canal era de terciopelo. El color negro descolorido, grisáceo. Las costuras de las patas eran muy evidentes, como las que tienen las patas de baja calidad. Patas arrugadas. Un tubo de lastre viéndose, asomando de entre la vaina. El doblez sobrante de la primera pata a vista del público durante las dos horas de función.

Un bocadillo tensor del ciclorama viéndose. La proyección de vídeo mal encuadrada, manchando bambalina. Mal cierre de la americana, entreabierta, por detrás se notaba la luz de pasada y los movimientos de colocación escenográfica.

La coreografía con luz negra (barra de linestras en boca, estilo candilejas), sorprendente, inaudita. Haber si me explico:
No suprimieron la luz azul de balizamientos de la sala, ni anularon luces de emergencias.
En otro teatro, no diré el nombre para evitarme nuevos problemas, alguien hubiese hecho prevalecer un supuesto interés artístico por encima de cuestiones de seguridad pública. Alguien habría sido incapaz de garantizar el cumplimiento de la legislación vigente, alguien habría ordenado eludir aspectos del plan de evacuación, porque en su vocabulario aparece como inadmisible la palabra ¡NO!




20 diciembre 2009

Se prohíbe pensar


La inmediatez de la navidad araña en mi corazón, ni siquiera me afecta el expolio de los textos expuestos en el Antzoki Zaharra. Sólo me incita a contarlo.

El año agoniza y no me agrada revolver en asuntos infames, los considero de escaso interés, máxime si van en segundas entregas, pero la terapeuta me lo aconseja, de modo que incido por mera prescripción facultativa, sometido al dictamen de su receta médica.

No consigo descifrar lo que ocurre en la mente de alguien capaz de declarar hostiles, los textos del post que aparecen como censurados (adjunto enlaces).
Tampoco me importa demasiado.
Este tipo de comportamientos que algunos asociáis a la inmadurez democrática de extraños jóvenes inquisidores, en el estudio de la neuropsiquiatría, se vinculan con el síndrome de la neurona atrófica, vulgarmente conocido por podredumbre neuronal.
Yo sin embargo, creo que hay que perderse en la sinrazón de lo complejo, y si la ruindad fuera consustancial a la pobreza intelectual, entenderíamos mejor el nexo entre un acto de pazguatería iracunda y los arrebatos de perversidad. Tal vez de éste modo se explicaría por qué a ciertas personas, no todas, les puede perturbar lo que escribo.




LINKS A LOS TEXTOS MALVADOS



Diseñadores de sombras

El teatro

Farándula



14 diciembre 2009

Liberar la desesperanza


Me llama Esther.

- Kar. Que nos vamos a la prisión de Martutene.

Desde siempre los dos hemos sido algo, bueno, muy rojillos. Pero hoy no meten a nadie en la cárcel por serlo ¿no? Ni tampoco por escribir en un blog que desagrade a algunos.

- ¿Qué? Pero si yo ya no soy ni tan siquiera ecologista radical, sólo un poco vegeta. ¿Pero eso no es delito verdad?
- No, no. Que nos ha salido un bolo en Martutene.
- ¡Ahh! ¡Oye Esther! ¿No será arriesgado?
- ¡Que va Kar! Lo peligroso es tener un blog como el tuyo.
- ¡Vale! ¡Vale! ¿No estarás pensando llevar “Versos con faldas”? Mira que nos crujen a palos.
- Ojalá pudiera. ¿Te imaginas? Un espectáculo de poesía social en la cárcel.
- ¿Entonces? ¿Mejor las desventuras de Matilde Etxezarreta? Dan más juego.
- Si, si. Por cierto Kar, me tienes que dejar el DNI, piden una copia para poder entrar.
- Bien. ¿Tengo que dar también la matrícula del coche?
- No. Aparcamos en el pueblo y con los bártulos andando.

Llegamos en un día desapacible al penal de Martutene, fustigados por la lluvia, cerca de la media tarde.

- A ver ustedes, ¡documentos! Si hacen el favor.

Vaya, como se nota que han cambiado las cosas. Derroche de cortesía.

- Entonces. ¿Así que son ustedes los del teatro?
- Pues si señor. Nosotros somos.
- ¡A ver qué es lo que hacen! ¡No nos los subleven! Espérense a que el funcionario venga para llevarles al salón de actos.

Según nos vamos adentrando, se van abriendo verjas con barrotes, cada movimiento es registrado por las cámaras. Se oye algún que otro grito de protesta reivindicativa y aporreos sobre las puertas de acero de las celdas donde aún permanecen recluidos. Ponen a nuestra disposición presos con inquietudes culturales, que se ofrecen, creo, voluntariamente a ayudarnos.
El lugar de representación es una sala desvencijada, azulejada de blanco, con el piso de cemento ocupado por bancos de madera en alineación militar. Instalamos y chequeamos el equipo de música, dejamos todo dispuesto para la actuación y damos un garbeo por los sitios permitidos. El entorno me pareció desolador. Es como en las pelis pero en cutre. Unos cuantos presos políticos entretienen el tiempo jugando a pala en el frontón. Es la hora de “suelta” de presos. Todos salen de sus celdas envueltos en un murmullo atronador. Regresamos a la sala y sorprendemos a un tipo fisgando, revolviendo en el baúl del atrezzo, con los ojos desencajados mirando un sujetador (la obra es de humor, provocadora).
Van llegando las presas desde el módulo de mujeres y el guirigay se desboca. Las hormonas se les disparan, en el ambiente se respira a dopamina.

- Esther. Esto va a ser todo un reto.
- Bueno. Tranquilo, si es necesario improvisamos.

Se me acerca una presa. - ¿Y tú por qué estas aquí?
- Yo. Por el teatro ¿Y tú?
- Lo mío es más normal. Por ser pobre y tener que robar.

Comienza el espectáculo, todavía huele a serotonina, prefieren ocupar la hora que dura la función para el ligoteo. Esther capta la situación y como es una actriz camaleónica, con infinidad de recursos, lo resuelve fácilmente haciendo una función más interactiva. A pesar de que la cárcel les ha hundido en el escepticismo, siguen la trama con interés, apenas ya interrumpen. Para el que está encerrado entre muros y rejas, participar de una obra de teatro debe ser como encontrarse ante un soplo de libertad, tener la ocasión de dejar vagar la imaginación fuera de las angostas paredes que les oprimen cada día. Nuestro propósito es que durante una hora olviden su cautiverio y que puedan sentirse en ese breve lapso de tiempo, personas libres.

Estamos recogiendo para irnos, y la misma presa de antes felicitándonos, nos dice una frase conmovedora y terrible.

- Volved. No dejéis que nos maten los sueños.

13 diciembre 2009

Extraña libertad de expresión


Creerme que lo siento, no es mi intención, pero parece que vamos a terminar peor el año. A ver si consigo explicarlo. A uno de mis jefes, de los muchos que tengo, le preocupa que coloque los textos con algunos artículos light publicados en el blog, por el pasillo de camerinos del teatro donde trabajo. Como la idea no le satisface ejerce el derecho que le asiste de mandar quitarlos. Si analizamos de una manera simplista lo sucedido, podríamos pensar en la reencarnación de Bernardo Gui o en herencias censuradoras. Otra explicación menos drástica contemplaría como probable, el silenciar la opinión diferente a la hegemónica. Estas mismas palabras por enjuiciadoras serían precisas acallar. Si adoptáramos una actitud correcta, conveniente, de beneplácito, diríamos que incluso pueden asistirle razones en la prohibición, por considerar los artículos ofensivos, de contenido inapropiado, por entender que vulneran el respeto debido o indebido, por ver en ellos expresiones soeces, por parecerle que empleo un lenguaje escandalizante, por aborrecer la sintaxis procaz, o temer que puedan constituir la puerta de acceso a un blog que le incomoda.

Bueno como yo soy parte del asunto y por lo tanto todo cuanto diga es subjetivo, dejo aquí los links y que cada un@ juzgue por si mism@.

Artículos Censurados





Bailando Sueños






Nómadas en el camerino


Arte efímero



04 diciembre 2009

ZORIONAK DENORI

Hubo un tiempo en que el teatro y la danza, fueron un maravilloso vínculo, para llegar a lo más recóndito del corazón de la gente. Por aquel entonces, físicos, lampistas, carpinteros, eléctricos, tramoyistas y maquinistas, trabajaban de un modo invisible en fosos y telares, construyendo fantasías. Ahora que ese mismo espíritu habita en vuestra memoria, no lo abandonéis nunca, porque con él ayudaréis a crear utopías fascinantes, donde se refugien los sueños y esperanzas de las próximas generaciones.

Desde aquí quiero tributar un recuerdo, a todas aquellas personas que de manera anónima, con su esfuerzo diario hacen posible que el teatro, se transforme en un lugar de encuentro con las emociones, los sueños, los pensamientos y la libertad.

Gracias por compartir con nosotros vuestras ilusiones y por acercarnos un poco hacía la felicidad.




02 diciembre 2009

Impás


Razones no le faltaban a Celaya cuando escribía que “apenas se nos deja decir quien somos” o que “la poesía es un arma cargada de futuro”. Puede haber motivos para el positivismo, pero paradójicamente en los tiempos que corren, la libertad hay que reconquistarla cada día. Aunque este blog no surgió con una vocación clara de erigirse en trinchera de combate de causas personales, existen acontecimientos que sin pretenderlo, lo han avocado en ocasiones a ello. En la medida de mis posibilidades, consciente de que resultará difícil, procuraré enmendarme. Si escribir es combatir con el arma más poderosa jamás inventada, la palabra, es porque hay quien encuentra en ella un valor oculto que a veces no tiene. Y entre tanto desparrame de intenciones debo deciros que desearía ser más prolífico, menos monotemático, sin embargo algunos sentimientos mandan, se imponen de manera incontrolable. Para complicarlo aún más, un nuevo cambio de destino laboral hace cisco mi vida particular y ahoga a mi tiempo libre, pero estoy convencido porque es mi deseo, de que ésta sí sea una situación pasajera.

18 noviembre 2009

Donostia Kultura, nueva estética


En algún otro post reciente vanalizaba acerca de inventar, innovar y reinventar, hablaba de la llegada de nuevos aires no sé si frescos o rancios, por decirlo coloquialmente, yo intuyo que se trata de los mismos aires pero travestidos. Que puñetero es el destino.
He leído la noticia y mira que me he dicho a mi mismo, jkar no lo hagas que te lo han puesto a huevo. Me reprimo, pero hay algo martilleándome dentro de la cabeza. No sé lo que es. Así que de repente me encuentro escribiendo, motivado por la presentación de la nueva imagen de Donostia Kultura. Este va a ser su nuevo look. Sugerente ¿verdad
?


Fotografías____Copyright-Flickr

Después de peliagudas disquisiciones habrán llegado a la conclusión de que no hay mejor lugar que el teatro para representar una pantomima, porque queda natural, le da cohesión a la fórmula escogida por algún renombrado asesor de formas. No obstante, somos muchos los que pensamos que la profesión de político tiene muchas similitudes con el oficio del comediante. Pero olvidemos la astracanada y quedémonos con lo realmente trascendente, la presentación de un portal de cultura a través de Internet, que englobará todos aquellos aspectos artísticos que se den cita en Guipúzcoa. Ya era hora.

12 noviembre 2009

03 noviembre 2009

No son dioses sólo luceros


Para los que os pirrais por los visualizadores de iluminación, cuelgo aquí el manual en inglés del Wysiwg, y para aquellos que estaís enfrentados con ese idioma, os dejo aunque no es gran cosa, un minitutorial básico para arrancar a andar. No lo olvides, el Software es una estupenda herramienta pero en síntonia con el oficio de las personas.




Tutorial Wysiwg (inglés).

Minitutorial Wysiwg (castellano).

02 noviembre 2009

El caso holandés

Casi todos los teatros públicos holandeses se financian por los ayuntamientos, y al igual que aquí, no producen espectáculos, sino que acogen las producciones de compañías privadas o publicas en gira.

Todavía me acuerdo de un prestigioso consultor escénico tratando de convencerme de lo equivocado que estaba, cuando yo afirmaba que en Holanda en aplicación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, se habían desmantelado los sistemas contrapesados de tramoya instalados en sus teatros públicos. En Holanda se dieron una moratoria de ocho años para migrar hacía tecnologías más “amigables”, y el plazo expiró en el 2007. En ese tiempo han sido capaces de automatizar la maquinaria escénica de los teatros de titularidad pública. El consultor me aseguraba que no, que en los teatros en cuestión se continuaba contrapesando, y que la frecuencia con la que se hacia, al igual que aquí, no entrañaba ningún riesgo para la salud. Y entre estos dimes y diretes han pasado ya dos largos años, y surgen más noticias que confirman lo que yo entonces ya sabía, que esa reconversión se hizo. Con motivo del programa formativo Gestión de Espacios Escénicos Internacionales, organizado por la Red de Teatros y Auditorios (www.redescena.net), miembros de la red visitaron Holanda, su presidente, Gerardo Ayo declaró:
Otra de las diferencias entre los espacios escénicos holandeses y los españoles reside en la normativa. “Allí la seguridad es lo fundamental. Todos y cada uno de los teatros disponen de una parte escénica motorizada, no existe nada manual, por lo que la seguridad es tremendamente cuidada en este aspecto”.

También decía lo mismo Jordi Salvador, consultor escénico, tras su regreso de las JTSE-05-Paris, por aquel entonces él ya nos avisaba de lo que estaba sucediendo en Europa.
Otros aunque bregados en estas lides sólo se justificaban.

¿Y aquí que hacíamos? comenzábamos a andar a pasos de hormiga con las dos manos tapándonos los ojos, sin comprender pero aceptando, que política y cultura viajen juntas.




30 octubre 2009

Salvadores del teatro


EL FENÓMENO DE LAS PERSEIDAS

Cada cierto tiempo, determinado por rumbos misteriosos, se extingue el califato e inicia el ciclo una nueva dinastía. En esta ocasión, se nos sugiere borrar lo que ha existido, fingir una amnesia inducida, renunciar a la memoria, resetear el pasado para entrar en el clan de los intocables, pertenecer a la tribu y vivir sus insuperables epopeyas.

NOS VAMOS DE AVENTURAS

Se pasó por la barraca del feriante, adquirió un cupón del rasque y gane, ¡e voilá, premio! Le ha tocado a usted otro teatro. En su primer discurso público reclamó a los agnósticos fe, y después de unas cuantas consideraciones entorno a equipos de trabajo únicos, nos dimos cuenta de que eran paparruchas, porque sólo nos proponía a nosotros convertirnos en los parias de su historia. Palpo la resignación. En el fondo el emperador se debate en su propio galimatías, cambiarlo todo para que nada cambie. La coyuntura económica hace que debamos soportar la convivencia laboral. Hasta ahí nada más.

NO MOLESTEN ESTAMOS INVENTANDO

¿No ha habido nunca teatro en ésta ciudad? Lo digo porque desde el advenimiento de Cicerón y su cohorte por estos territorios, parece que ya no sirven las formas o procedimientos de antes, ni tan siquiera los recientes. Acaban de descubrir maneras inéditas que pronostican el éxito organizacional del presente. El tiempo todo lo deja en su sitio, luego vendrán otros sucesores que les invalidaran, así que mirando hacía atrás y más allá, podríamos afirmar que van a inventar un nuevo desorden. Cuando se es incapaz de inventar, se innova, pero si no se sabe hacer bien ninguna de las dos cosas, entonces al menos, no se deberían tener complejos por copiar bien del compañero de pupitre. Sea como fuere, todos estamos más tranquilos porque ésta gente ha venido a salvar el teatro.

TRABAJAR EN UN TEATRO Y NO DEJARSE LA VIDA DENTRO

Según como vengan dadas, saltémonos las normas que consagran derechos y a aquel empleado que los haga valer, excluyámoslo de nuestro planazo anticrisis no sea que se tambalee. No les entiendo, representan a la más genuina contradicción. La limitación de jornadas de trabajo y el tiempo de descanso entre ellas, no se establecieron en la legislación laboral por el albedrío de los especialistas en riesgos de salud laboral, aunque a algunos os lo parezca. Lanzan pulsos, propuestas innegociables sin contar que se les pueden torcer, tampoco importa, tras la desaparición del colectivo, quedó un grupúsculo disgregado, sin cohesión, obediente a renegociar sus intereses particulares.

ATENCIÓN MACHOTE SUELTO

Todo por la patria, y la patria es el teatro. Me pongo sarcástico. ¿Para qué se necesita un plan de prevención en riesgos laborales? Accidentes ¿acaso nunca han existido? Daños colaterales. Siempre la misma mierda, algún legionario del tercio de irresponsables dispuesto a arriesgar su salud o comprometer la de los demás. Héroe de causas ridículas, adalid de la insensatez. Aspirantes a legar pensiones vitalicias.

28 octubre 2009

Surcando alturas


Probablemente no sea danza contemporánea en sentido estricto, pero yo no me atrevería a aseverarlo porque ésta busca expresarse desde la libertad, y decir lo contrario sería derruir el pilar sobre el que se sustenta, así que tampoco cometamos la simpleza de calificarlo de acrobacias circenses. No debemos desorientarnos, lo importante es que se trata de un espectáculo que expande el horizonte de la danza, a menudo tan restringido a estéticas que concitan solamente enfrentarnos con nuestro arsenal de ideas preconcebidas. No se si el propósito de la danza será evitar que nos ahoguemos en nuestra propia ortodoxia, desmantelar parte de la realidad que nos oprime, desbordarla o mostrarla, destrozar el pensamiento o enriquecerlo, favorecer el encuentro con algún sentimiento adormecido o encarrilar emociones despistadas. Veras, es que a mí no me gusta toda la danza contemporánea, y no es que tenga fronteras en la cabeza ni el gusto mermado, puede ser que haya espectáculos que simplemente no los comprendo. Pero no siempre resulta así. He visto con excesiva frecuencia servirse del caparazón de lo contemporáneo, de un modo aberrante y absurdo con coreografías negadas que tal y como yo las entiendo, sólo persiguen subvertir la belleza.

La danza que busca ensartar movimientos en el suelo refleja lo mortal, la convencionalidad, en ocasiones el surrealismo con escenas que representan un mundo inexplicable, impredecible. En la conquista de la altura se descubre el territorio del silencio, carruseles imaginarios que flotan en espacios ocupados por el aire quieto, un brinco o un salto donde subirse a sembrar sueños frágiles. Un sarcasmo. Si por la panema de la culturalidad transfronteriza o el acercamiento de culturas emergentes que ahora se lleva tanto, el programador del teatro en un arrebato improbable decidiera contratar el espectáculo que vemos en el video ¿estarían preparados nuestros teatros para acoger sin mutilaciones este tipo de representaciones? Paremos aqui.
Veamos el vídeo.




25 octubre 2009

Cómicos de la legua


Estuvieron por Olite el año pasado y aquí lo contamos. Continuaron gira todo el 2009, en mayo se pasaron por la Niesen y todavía tienen cuerda para rato. Si te aburre el teatro clásico, “Ñaque o de Piojos y Actores” es una excelente oportunidad para hacerte cambiar de opinión.
¿Qué nos guardamos de lo que pasa en las tablas? ¿Les importa algo de lo que oyen y ven a aquellos que acuden a esconderse en la oscuridad de la sala? Estoy empezando a creer, que el progreso de la expresión visual hará que cambie el lenguaje del teatro. ¿Dónde quedaron las palabras? ¿Los gestos perdidos, hablan? Puede que vacíen su memoria para siempre o igual no. Nunca lo sabremos. Sólo los que vinieron guardan la respuesta. En su corazón
.

22 octubre 2009

Aguantando hasta lo inaguantable




Estaba convencido de que ya tenía la capacidad de asombro agotada, pero pululan programadores con actitudes irreprimibles de vedette, empecinados en desmentirme.
El programador de música, que tal vez haya realizado sin nosotros saberlo, un cursillo de diseño en iluminación por correspondencia y otro en interiorismo, ordena a los técnicos del teatro que la luz ha de ser blanca, y estos, han de tragar con convicciones ajenas. Bueno esa mezcla entre osadía e intromisión no queda sólo ahí. La draperia que viste el arco de proscenio es de terciopelo escarlata con rapacejos dorados pero….....
- el rojo de la tela esa (refiriéndose a la guardamalleta) no, no me gusta. Detrás ponéis una tela negra (quiere decir bambalina) y el telón que no se vea.
- Es que verá, esto es un teatro a la italiana (bueno lo que queda de el) y la estética asociada está muy definida.
El programador termina por reconocer que a el le horrorizan las señas de identificación que caracterizan el teatro a la italiana. Y yo me quedo mascullando para mis adentros, que algunos se han intoxicado en demasía por la cultura del evento en frontón o de la carpa de la playa. Pues nada a satisfacer sus caprichos, embocadura enlutada, estilo panteón. Ha seguir aguantando a programadores haciendo valer sus antojos, sus gustos personales, inmiscuyéndose en el trabajo de los demás profesionales.

13 octubre 2009

¿A dónde se fueron los teatreros?


Hoy el teatro se entiende como un producto comercializable dejando en un segundo plano su acción cultural, y de este modo el público se mueve atraído por corrientes mediáticas y técnicas hipnóticas de publicidad. Una buena campaña de difusión de una obra teatral mediocre en la que aparezcan rostros populares del momento, con tirón, conocidos a través del cine o la televisión te garantizan cubrir el aforo del teatro, aunque luego la obra o la producción en sí misma sea una autentica mierda.
Deambulan por los escenarios puñados de obras teatrales basura, vomitivas, junto a artistas que no lo son, “técnicos” intrusionando en el sector, puestas en escena que producen arcadas, direcciones marcianas de actores venidos a menos que ven en ello su salvación…el teatro se ha convertido en un bazar donde se puede vender bazofia camuflada en un sugerente envoltorio.
A muy pocos les importa entender a los espectadores, conocer qué sustancias de la pócima surten efectos catárticos para invocarlos.

Dicen que en esta ciudad el público entiende mucho de teatro, que existe un arraigo o tradición de cultura teatral, al parecer heredada o adquirida de manera congénita. Quienes dicen esto hablan de oídas porque, en la platea se respira la soledad de unos teatros que marchan al ralentí y cuando se rompe el silencio, demasiadas butacas vacías custodiadas por espectadores que parecen estar hechos de papel maché.

09 octubre 2009

Tengo un jefe


Tengo un jefe, que accedió al cargo por mandarinato. Vaya, de los de designación política.

Tengo un jefe en actitud predicante, al que le ríen sus bufonadas por confraternización.

Tengo un jefe, que hace uso de ciertos privilegios asignados por mandato divino.

Tengo un jefe, que dice dirigir los designios culturales de la sociedad a la que representa, aunque entre sus empleados corre el rumor de que sólo estampa firmas. Y yo me pregunto, que alguna cualidad tendrá. Quiero decir, a parte de la caligráfica.

Tengo un jefe, que viste gabardina a lo fart west, que da paseos por el boulevard camino del ayuntamiento, mientras acuna un maletín repleto de vanidades.

Tengo un jefe, que en su hablar parece denotarse cierta ebriedad, pero no, se trata de los titubeos que enmascara la deshonestidad.

Tengo un jefe, siempre en acuciante premura fingida, para hacer notar la relevancia de un cargo que no lo es tanto.

Tengo un jefe pusilánime con la calaña de su alrededor.

Tengo un jefe, que padece el síndrome de la reunionitis. Que acapara el tiempo con discursos irrelevantes y fatuos. Que monopoliza las conversaciones, porque le produce orgasmos escucharse a si mismo.

Tengo un jefe, que exhibe un aparente talante progre, dialogador, pero que tolera mal el pensamiento disidente, que carece de la predisposición necesaria para admitir las opiniones de razonamiento divergente.

Tengo un jefe, que cercena cualquier signo de pluralidad que le contravenga.

Tengo un jefe, pretencioso y engreído que cuando alguien es objeto de su inquina, muestra su ramalazo inquisitorial, utilizando a modo de amedrentamiento el exilio laboral.

Tengo un jefe que tiene un master en patrañas y otro en deshonor.

…en fin, tengo un jefe.

01 octubre 2009

Otoño musical







P
or estas fechas siempre busco el silencio en lugares entrañables que llevan a redescubrirme mientras deambulo entre la hojarasca mortecina, debajo del color púrpura de los arces y el ocre del hayedo. Envuelto en esa luz melancólica, tamizada por el otoño, hay melodías hospedadas en el adentro que resurgen y pasan rozando los recuerdos, agotando el tiempo de un futuro reencuentro.

La música permite escaparnos de la vida, incursionar a ratos en cualquier otro universo, acercarnos hasta algunas partes de nosotros incomprendidas, encontrarnos con sentimientos arrinconados, olvidados o, recuperar emociones perdidas…la música durante el instante en el que suena doblega voluntades y nos sumerge en una amnesia colectiva.

23 septiembre 2009

Contra Corriente


Mantener latente el recuerdo de otras épocas que hoy vemos distorsionado, separado por la distancia de la huella que marca el tiempo, y traer hasta nuestra memoria el imaginario que nos arrastra a intuir cómo sentían y pensaban los habitantes de un mundo anterior, ¿podría ser el cometido del ballet clásico? L@s que de esto saben dicen que no. Que mi visión es excesivamente nostálgica, romántica e idealizada, de una poética inverosímil. Que abandone los sueños y regrese al lado racional de la vida. Hacía el me dirijo, sabiendo que poco de lo que allí encuentre me convencerá. Oigo que el ballet es nada más que movimientos, gestos, posturas de los cuerpos, expresividad estética en esencia sometida a unos códices predeterminados. ¿Y ya está? ¿No se plantea contarnos conflictos ni controversias que asolan el alma humana? ¿Arrojar luz? ¿Darnos respuestas? ¿Explicarnos lo que somos?
En ese recorrido por el universo de los cuerdos, me encuentro con el razonamiento de aquellos detractores del ballet que intentan destruir creencias cuando sin vacilar, sostienen que el ballet no ansía explorar en el movimiento, no busca liberarse de ataduras, renuncia a la innovación, y tan sólo rememora con versiones anquilosadas historias enmohecidas, de fantasía ñoña o ensoñación que rebasa los límites de lo creíble. Para justificarlo, ponen en el lado contrario a la danza contemporánea, y comienzo a perderme en éste viaje, a no entenderlo, porque la danza cada vez en mayor medida recurre también al ornato, y lo involucra para alcanzar niveles de comunicación que de otro modo le resultaría a veces, incluso complicado de lograr. Me detengo a observar en el amplio calidoscopio de la danza, y veo la existencia de coreografías que se marcan como únicos objetivos hacer añicos el espacio concreto, las formas, la geometría y la plasticidad, así sin aditamentos tal cual, y claro esto muy poca gente lo comprende, tan sólo l@s incondicionales que pueden llegar a llenar las salas de aforo reducido o romper ocasionalmente de un modo anecdótico la quietud de los teatros. ¿Y así tiene que ser? Os lo advertí, me pierdo fácilmente en las rutas del razonamiento.

No es que yo crea en cuentos ni fábulas de ninfas y elfos, pero el ballet y la danza deseo verlos con el corazón, no quiero hacerlo de otra manera, así que me vuelvo al lugar de la mente donde se mima el sentimiento y se adiestran los sueños, para continuar imaginando a bailarinas ilusionadas que con los brazos y las piernas, dibujan estelas de esperanzas en un espacio donde incursionan con armonía la luz y el color.







A estas alturas ya debería saber que ponerse de puntillas sobre el dedo gordo del pie, no es lo que transforma a una mujer en bailarina de ballet, sino el empuje de sus ilusiones.

( Jkar )

22 septiembre 2009

A la memoria de Marcel Marceau


Hoy se cumplen dos años de la muerte de Marcel Mangel más conocido como Marcel Marceau. No he podido resistirme a acercaros a un aspecto menos conocido de su figura, su pensamiento. No debía dejar pasar la ocasión de traer hasta vosotr@s sus palabras cargadas de sabiduría y talento. Aunque su mundo era el silencio.


"Pero el teatro era su territorio. En 1947 creó su famoso personaje Bip, un descendiente de Pierrot, con conciencia social. Cara blanca, sombrero de copa raído, con una flor en la parte superior, camiseta marinera con botones y pantalones anchos. Era todo poesía y protagonista de sus mimodramas. Capaz de ser David para convertirse en Goliat; o Don Juan para mostrar el amor y la felicidad, la dicha y la tristeza, o la vejez y la muerte. Todo en minutos. Su arte estaba compuesto por 120 gestos y movimientos. "Las palabras no son necesarias para expresar lo que sentimos. El teatro se ha alejado demasiado de lo físico. Da palabras en vez de cuerpos. Cuento cosas simples y devuelvo a los espectadores un héroe con el que cualquiera se puede identificar. Es todo", decía. Uno de sus mejores actos era Juventud, madurez, vejez, muerte , con la que repasaba una vida en pocos minutos. "Entra en nuestras casas con paso de ladrón y con el terrible descaro del claro de luna", solía decir Jean Cocteau sobre Bip."

"Hay muchos gestos imposibles. Por ejemplo, no se puede mimar la mentira, porque para mentir sólo se necesita la palabra. Y estoy agradecido de que así sea. El mimo transmite lo que la palabra no puede".

Hablaba en silencio.

MARCEAU. EL PESO DEL SILENCIO


Acompañado por dos de sus discípulos, Gÿorngy Bito y Alexander Neander, formados en su escuela de mimodramas de París, Marceau nos ofreció un montaje a base de ejercicios silenciosos plenos de un humor tierno y agridulce. Bip, el personaje estrella de Marceau, se transformó ante mis ojos en un domador de fieras, en un músico callejero, en un heladero, en un fabricante de máscaras. En ocasiones era manos, sólo manos y aire, pero en todas y cada una de sus caracterizaciones, Marcel Marceau dejó clara constancia de la vulnerabilidad de la condición humana.

-Maestro, ¿qué es un mimodrama?

- Los mimodramas pretenden ser un mero reflejo, una manera de transmitir la tragedia, la violencia, la injusticia, los placeres y todos los valores de la sociedad. Para encontrar el espíritu del mimodrama hay que acudir a las raíces de la historia y analizar todas las influencias que he recibido, luego procuro aunarlas todas, interiorizarlas. Los actores, igual que los periodistas, somos los historiadores del ahora. El mimo es teatro profundo con una gran carga de corporalidad, en el que la máxima dificultad pasa por crear un mundo que no existe, por hacer visible lo invisible. Personalmente, he consagrado mi vida a crear un estilo propio, inventando una gramática y un lenguaje propio de los mimos, porque donde no hay gramática el arte no existe.

-¿Cómo es eso?

-Pues mira, eso es algo que se puede vincular al secreto del gesto. Cuando hay una gramática es cuando aparece el arte; hay una gramática para la música, para la palabra, para la ciencia, para la familia, para comunicarse. Cuando me decidí por el teatro, en un primer momento mi intención era volcarme en el teatro hablado, pero me encontré con Etienne Decroux y él me demostró que yo era un mimo nato. Durante mi infancia sentí una profunda admiración por Chaplin, Buster Keaton y Laurel y Hardy. Ellos crearon el mimo en el cine, y no porque fuera cine mudo, sino porque su procedencia era el music hall. También admiré mucho a Pierrot. Hoy por hoy, tras seis décadas pisando escenario, sigo pensando que mi don es un misterio, el misterio de la creación. Supongo que es una cuestión de sensibilidad profunda y a la vez de sentirse identificado con el público, porque el arte no consiste en buscar placer, sino en complacer al público.
-¿Qué denuncian sus melodramas?
-La miseria, la violencia. Con la edad se han ido haciendo más profundos, más duros. Yo practico el mimodrama del silencio y sólo doy gritos de silencio, algo muy difícil de hacer en un mundo donde todos hablan como metralletas; a veces me siento como un artista contracorriente. El día que yo ya no esté, Bip será memoria viva y dará testimonio del siglo XX. Mientras tanto, como soy un simple mortal, mi papel consiste en estar al frente de la compañía y empujar a mis discípulos al frente.
-Entonces, si le parece, podemos hablar del silencio.

-Suelo decir a mis alumnos que el silencio es una imagen que nosotros creamos con nuestro cuerpo y que debemos emplear para fundirnos con todos los elementos, para traducir lo humano. De hecho, no se puede crear sin el silencio. Soy un cómico profundo que habla de tragedias profundas, y para meditar sobre ellas es necesario un clima de silencio absoluto. Como persona no soy locuaz, pero sí elocuente. Hemingway decía que cuando escribes no debes de poner ni una sola palabra de más. Y eso también vale para la música y para el pensamiento. En el mimo el gesto es esencial, y es a través de posiciones estáticas como somos capaces de captar el peso del alma. Cuando no se habla no se puede mentir, es la hora de la verdad. Explicar, teorizar, eso sí me gusta, porque me identifico mucho con el papel de maestro, con el hecho de legar el arte a mis discípulos. En todos estos años me ha congratulado mucho poder comprobar el papel que iba ocupando el mimo en el mundo.
-¿El silencio es, aquí y en todas partes, el lenguaje del respeto?

-Del respeto y de la reflexión. En todos los países entienden el lenguaje del mimo igual que la música o la danza, pero el silencio del cuerpo no existe. El cuerpo genera música, la música del alma. El mimo conecta profundamente con la mitología del ser humano, ha atravesado todas las culturas. Realmente entramos en un lenguaje gestual que establece el combate del hombre, es un arte de identificación, de metamorfosis. Tu país no es un país silencioso, pero una de sus figuras más representativas de cara al exterior, el torero, tiene mucho de mimo. El torero asume el peso del toro sobre él, y cuando se acerca a matar su forma de caminar no puede ser ridícula, porque estamos reflejando un acto de valor. En el momento de la muerte, la plaza guarda un respetuoso silencio, un silencio sobrecogedor.

-¿La palabra puede llegar a ser peligrosa?

-No, no podemos decir que sea peligrosa, yo amo las palabras. Las palabras dan la imagen del pensamiento, como cuando lees un libro y estás creando una historia en la cabeza. Ningún arte es más fuerte que otro y todos tenemos nuestros límites, pero a través de ellos hay que ser ilimitado en la búsqueda de la perfección del movimiento, porque nuestro interés es llegar a emocionar. La música, por ejemplo, no te explica nada, no te muestra ninguna imagen, pero a través del sonido llegas a emocionarte. Hace años, yo decidí emocionar sin decir una sola palabra. La palabra tiene más posibilidades de expresión; puede mentir, tener doble sentido y doble intención. El mimo debe sujetarse a un proceder claro y visible. No debe proponer enigmas. Debe ser inmediatamente entendido y atrapar al espectador por las formas, la belleza y el contenido del mensaje. A la pantomima se le imponen límites, pero no es pobre en posibilidades. Cada arte tiene sus fuentes secretas, y dentro de sus leyes la pantomima es rica, aun cuando existan cosas que no puede expresar. No puede mentir, por ejemplo. En todo caso dispone de la fuerza de la sugestión ¿De qué medios dispone para fijar sus ideas o visiones? El director teatral tiene el texto, el director de orquesta, la partitura.

- ¿ Cómo los retiene usted?

- Tenemos una gramática según la cual fijamos lo hallado, una gramática para la gente del oficio. Un libro sobre la gramática de la pantomima no sería de utilidad para el público, puesto que hablamos de un arte de actitudes. Películas que muestren la técnica y el dominio corporal del mimo son a mi entender mucho más útiles. Ocurre como con la prestidigitación: cualquiera puede aprender los secretos de la magia, pero para ser un prestidigitador hace falta otra cosa. Lo importante es que haya libros que enseñen la historia del mimodrama y expliquen lo que la pantomima quiere expresar.

-¿Qué relación hay entre la pantomima y la danza?

-La pantomima y la danza son hermanas, pero ambas son un pretexto para mostrar la técnica del mimo o el bailarín. Ya era así en tiempos de la danza clásica, como en Sílfides. Cuando la pantomima relata una historia, también lo hace para mostrar las posibilidades físicas del mimo y su conocimiento estético. La pantomima se diferencia de la danza sólo en las reglas del juego. El bailarín flota en el aire, el mimo permanece en el suelo, por eso su arte lleva todos los caracteres del arte dramático: peso, profundidad, agitación externa e interna. Ambas artes se influyen mutuamente.

-¿Para sus temas sigue usted sólo su intuición?

-Un tema no consta sólo de intuición. Al comienzo se halla, naturalmente, la inspiración inexplicable, pero yo creo que el artista debe tener una mirada calma y fría para con su obra, y juzgarla con neutralidad, pues es peligroso crear partiendo del impulso de la pasión. Los malos escritores escriben en el impulso. Los buenos permanecen fríos.

-¿Qué tiene Marcel Marceau de Bip?
-Bip es un Quijote contemporáneo que se enfrenta a los molinos de la vida actual. Los rasgos específicos de Bip son abstractos, él vive en un mundo abstracto. Bip es seguramente una parte de mí mismo; nunca he sido un vagabundo como él, no he sido un bombero y tampoco he trabajado en un circo, pero he sido soldado como él y también he estado enamorado. Soy un testimonio de mi observación sobre la vida. En el fondo, Bip es como una enciclopedia sobre la historia de la humanidad que intento transmitir con este arte de mi cuerpo.

-¿Qué proyectos tiene para el futuro?

-Mañana vuelvo a París y empezaré a preparar mi gira americana. El mundo conoce como artista a Marcel Marceau, pero no a su compañía, y esto es así por una simple cuestión económica. Menos mal que ahora cuento con un productor que me permite viajar por el mundo con mis discípulos. El próximo otoño presentaré en la primera parte un resumen del espectáculo antológico, mientras que en la segunda parte incorporaremos tres cuentos fantásticos, basados en la tradición del Noh japonés, la Comedia De’ll Arte y los cuentos chinos de la época de Lao Tsé. Quienes asistan al espectáculo comprenderán que el mimo es un arte profundo. He dicho el próximo otoño, con el permiso de Dios naturalmente.



Por Inés matute
Fuente: revista de cultura "Luke"
Más información: www.espacioluke.com

16 septiembre 2009

Lo nuevo de Momix, Botánica


Diez bailarin@s ayudados por proyecciones de imágenes, elementos escenográficos y algo de luz negra, dan vida a plantas, insectos e incluso dinosaurios. El director de Momix, Pendleton, define su nueva obra como teatro visual más que danza, y en mi opinión acierta en la observación, porque danza…danza hay poca, a menos que se entienda por tal la relación espacio-tiempo, pero ¿qué importa?, si es ahí donde reside el encanto de éste espectáculo.
Si la crisis nos deja podremos disfrutar de Botánica en nuestros teatros, lo estamos deseando.


13 septiembre 2009

De destierros y castigos por el ego de un jefe


Trabajar en un teatro de la administración pública y no perder la ilusión en el intento, manteniéndola más o menos intacta, se convierte en una cuestión de tiempo, de persistencia en el acoso del ánimo.
Tuve días en los que sentí como mi ilusión era deliberadamente perseguida, y la implicación con el trabajo, cumplir con la responsabilidad dada se veía como un problema que había que erradicar. Y así sucedió. Mis desavenencias, las discrepancias en cuestiones, meramente técnicas, de seguridad laboral, molestaron al señor director. Envió a un mensajero para que me comunicara que iba a ser desterrado, trasladado a otro gulag. Siempre creí que las divergencias de opiniones resultaban enriquecedoras, que eran el soporte vital de la evolución, pero nunca sospeché que pudieran causar mi suicidio laboral. Así que pasé de responsable de tramoya en un teatro con proyección de futuro, a cortar entradas en la puerta del teatro Principal. Sin embargo no es esto lo que me pareció injusto, lo pude asumir inmediatamente porque el Victoria Eugenia no ofrecía algo nuevo, sólo retroceder al pasado, lo que no entendí es el sistema que considera apto a un tipo para tomar decisiones en ámbitos tan trascendentales y lo nombra por un vínculo de afinidad, de proximidad ideologíca, permitiendo que el único merito o condición exigible para acceder a un cargo de influencia en materia teatral, fuese exclusivamente su compromiso político.

11 septiembre 2009

Sube a escena la crisis


Como un fenómeno estacional, acompañando la llegada del otoño, languidece la programación teatral en la eurociudad con deseos de ser capital cultural europea. Tres meses para finalizar el año, y en ese tiempo tan sólo una obra de teatro será representada en el Antzoki Zaharra-Teatro Principal. Buscando razones que nos ayuden a comprender por qué nos hemos adentrado tan profundamente en semejante páramo, se debe descartar el coste de poner obras de teatro sobre el escenario del Principal, porque con diferencia es inferior al del otro único teatro que posee la entidad encargada de su administración. Es una cuestión de preferencias, de prioridades y me atrevo a decir que hasta de ausencia de imaginación, de previsiones fallidas, de modelos desacertados, de eficiencia en la gestión. Todo indica que si no se han contratado más espectáculos de teatro es porque no queda dinero, y si esto es así, ¿el presupuesto asignado llega para ir cubriendo de manera esporádica hasta acabar el verano? No exactamente. Los presupuestos se elaboran en base cero y en esto juega un papel importante la obtención de recursos económicos generados mediante la autofinanciación, pero cuando se detraen ingresos porque no se acierta con las expectativas o se contratan espectáculos que de antemano incurren en lo que en economía se conoce como income gap terminas por no cubrir ni el ocio del fin de semana. Y en esas nos encontramos, con actuaciones que algunos no entendemos muy bien, cómo dar cabida en la misma semana a diferentes compañías de teatro para que compitan por el mismo público, en una ciudad pequeña con una cultura teatral restringida, venida a menos. Parece que no queda otra, más que aguantar el chaparrón, en un año ya de por sí aciago para el teatro Principal.

06 septiembre 2009

Noviembre


Ya vamos por la penúltima obra de teatro para concluir la temporada. En ésta ocasión se puso en cartel Noviembre de David Mamet, y yo no sé porque motivo, pinchó, tal vez el público se encuentre ya atragantado de tanto género pseudo cómico. Puede que se gastaran ya las perras de las vacaciones o que el turismo se nos fue, una encuesta sociológica a pié de teatro nos sacaría de dudas.

La obra no es mala, no al menos peor que las anteriores y sin embargo los demás reventaron el teatro. El día de doble función en un desangelado patio de butacas, apenas 70 espectadores, supieron reconocer con ovaciones el esfuerzo de los actores por darles a conocer las intrigas desventuradas de la casa blanca. El resonar de los bravos me supo a desquite de algún parroquiano por resarcirse del regusto de recientes entregas veraniegas, porque lo que ocurrió esa noche con gran diferencia se acercó a lo que conocemos como teatro.

Noviembre, trata con humor corrosivo, crítico, los últimos momentos del presidente de EE.UU que se sabe no va a ser reelegido. Veremos la perversión del poder, sobornos, chantajes económicos y emocionales, pero sobre todo mucha indecencia política. Más de uno entenderá por qué éste tipo de teatro levanta sarpullidos.



Vamos a lo nuestro. La luz es realista, filtrada en tonos naturales aunque impera el blanco, y con intensidades que a ratos modulan el cambio entre las escenas. Lástima que haya tanto rebote en la sala, demasiada claridad en el patio de butacas a menos que se busque la participación o involucrar al público con lo que sucede en la escena.

La escenografía recrea el despacho oval de la casa blanca de modo fidedigno, compuesta de módulos corpóreos repintados para la ocasión. La utilería incorpora los más mínimos detalles, mobiliario de época, adornos, cuadros, apliques, lámparas, alfombra, cortinajes, librerías…etc. Todo ello nos ayuda a creer que estamos ante el despacho del presidente de la nación más poderosa del mundo. Con decorados tan reales como éste, poco lugar queda para la imaginación.

04 septiembre 2009

Orientaciones para dedicarte a esto que llaman teatro - 2


*Pertenecer a una asociación de técnicos te hará parecer respetable, pero sé prudente, si colapsas con intervenciones sus foros, dará la sensación de que te encuentras en el paro.
* No asumas compromisos que no puedas cumplir, resultaría frustrante.
* Has de saber que la convivencia con producción en ocasiones, mejora con el silencio.
* Aprende a diferenciar entre un reto y un marrón. Un reto puede ser montar la zarzuela Luisa Fernanda con los restos del decorado de Marina, Katiuska y La del Manojo de Rosas, pero si además tiene que dar el pego, entonces, ¡eso es un marrón!



*Si eres una persona sensible, no cojas aprecio a nadie que llegue de gira, ellas se van, tú te quedas.
*Cuando hables del equipamiento teatral refiérete a el cómo sí fuera de tu propiedad, eso suele dejar bastante claro quien manda.
*Si no tienes ni puta idea de algo, no lo demuestres, disimula. Ni se te ocurra nombrar la palabra cacharro o cosa, di mejor, sistema o aparato, y saldrás airoso del aprieto.
*No seas palizas, no des la brasa a las actrices y bailarinas, si te saludan es por cortesía.
*Rechaza cualquier sistema de intercomunicación, comunícate a gritos, da las ordenes a voces para que sepan quién es el capo.
*De nada sirve lamentarse de las condiciones laborales si no vas a hacer nada al respecto.
* Si quieres pillar en un teatro, ten en cuenta que un currículo engordado, transmite desesperación.
*Pregona constantemente que a ti, aunque te den por el órgano innoble te gusta el teatro.

03 septiembre 2009

Yang Liping



La bailarina y coreógrafa Yang Liping nos encandiló con sus anteriores espectáculos, "Impresiones de Yunnan" ("En busca del Shangri-La" versión para Europa) y "Sonidos de Yunnan", ahora lo hace con "El Misterio del Tíbet".
Las coreografías de Yang están inspiradas en las tradiciones rurales chinas, y son de estética fantasiosa, evocadoras de la cultura china, nos cuentan acerca del universo, la naturaleza, el interés por el origen de la vida y el deseo de perpetuarla. Yang pretende dar a conocer las danzas y el folclore de las minorías étnicas de su país, porque como ella misma dice:
"Para nosotros, la danza es una manera de expresión de nuestras concepciones de vida. Cantar y bailar, en nuestra vida, es una cosa tan natural como comer y dormir".




Aquí os dejo un fragmento de las escenas La diosa del Loto y de Unknown de First Time.

02 septiembre 2009

Orientaciones para dedicarte a esto que llaman teatro - 1




Comparte con los colegas el humo del canuto. Si no fumas petas puedes ser técnico, pero vulgar.
Dejarte rastas y proteger tu cuello aunque sea verano, con pañuelo palestino.
Recogerte las greñas en coleta ayudará a que escuches a otros.
Raparte la pelambre te dará una imagen de irreverente que servirá para que te dejen tranquilo.
Fruncir el ceño ante aquello que huela a prevención de riesgos laborales. Eso es de niñas y tú eres un machote.
Creerte tramoyista por subir y bajar varas, y hacer de ello un coto particular, tu pequeño universo.
Demuestra tu vanidad, encárgate de estar en todo, hasta que entiendan que eres imprescindible, y que sin ti, prevalecerá el caos.
Muéstrate arrogante, has de demostrar que tú sabes la hostia.
Lleva la ropa adecuada para exhibir músculos, muy importante que las nenas aprecien que ofreces carne.
Al terminar el curro, aunque no tengas ni putas ganas, haz un esfuerzo por tomarte unas cervezas con los colegas, conseguirás que no te miren raro.
Si tienes un contrato eventual o eres fijo pero temeroso, aprender a apretar el culo te evitará disgustos.
Siéntete especial porque haces luz o sonido, sin ti desaparecería el teatro, y eso sería terrible.

01 septiembre 2009

Habitando en la luna


Existe un universo de oscuridad que sólo revela su belleza cuando es tocado de refilón por un haz de luz tenue. De ese mundo sombrío veo emerger las crisálidas, cómo inician una danza de instinto liberador, revolviéndose en un envoltorio de luz pegajosa que las extingue. Cuando llega la noche quiero imaginar que lo que ven mis ojos es la calcomanía de Terpsícore despegándose de la luna, contorsionándose entre sus cráteres.


Apenas termino de escribir y ya el cerebro desmotivando al corazón, se muestra impasible, quiebra mis sueños sugiriéndome que en realidad se trata de la silueta de una bailarina atrapada en un círculo de luz que le ofrece la vida.
Repentinamente el redondel de luz comienza a mermar hasta engullir el cuerpo y alma de la bailarina. Esa luz solitaria surge para revelar un misterio, el rapto de sentimientos, porque así ha sido desde tiempos inmemoriales y a ellas no les ha importado tributar sus emociones por brindarnos una pizca de felicidad.


27 agosto 2009

Buscando al público del futuro


Con cierta frecuencia nos hemos quejado de que la danza y el ballet tenían una acogida en la sociedad menor a la deseada, no llegando a satisfacer ni tan siquiera unas mínimas expectativas. Esto que digo no es una apreciación mía. El Observatorio Vasco de Cultura publicó en 2008 los hábitos de consumo de cultura y los resultados aunque parezcan desalentadores, nos indican el camino a seguir. El 9,5% de la población de Euskadi acudió a ver un espectáculo de danza. Entre las razones dadas por el público para no ver más de un espectáculo, destaca la falta de tiempo libre. ¿Curioso no? Porque el tiempo se busca cuando algo realmente te interesa. Así que pienso que no hay que excusarse demasiado en la divulgación o difusión, y trabajar con más ahínco en el estimulo de nuevas sensibilidades en el ámbito adolescente e infantil.

Resulta paradójico pero existe una escasa oferta de ballet clásico de calidad que se contrapone con una demanda del público, reiteradamente desatendida. Por otro lado los programadores de teatros se han acomodado en la tiranía de ignorar al público y nada hacen por poner en marcha procedimientos de consulta para recabar información acerca de gustos o preferencias.

¿Cómo iniciar a los niñ@s en el ballet? ¿De qué manera inculcarles la importancia que tendrá en sus vidas? ¿Cómo se forja la afición? ¿Cómo enseñarles el vínculo artístico y pedagógico del ballet clásico, dentro del conjunto de la danza? ¿Cómo formar y captar público joven?
No hay una única respuesta. Pero una parte de la solución podría encontrarse en programar campañas anuales escolares con funciones de ballet adaptadas, apropiadas para ell@s. A ésta actividad hay que dotarla de continuidad si queremos que cale en el núcleo de población a la que nos dirigimos, porque si constituyera un acontecimiento esporádico, estaríamos dejando pasar el tiempo. Hay espectáculos magníficos (ver video), para fomentar la afición al ballet o la danza, ¡están ahí!, si nuestros deseos son cambiar la actual situación, ahora sólo queda ponerse en marcha.

24 agosto 2009

La tecnología danza en tutú


He escrito más de una vez, y ésta no será la última, que la disociación entre artes escénicas y tecnología puede conllevar la creación de espectáculos extraordinarios, pero también estoy convencido, de que las aplicaciones tecnológicas al servicio de la sensibilidad artística ayuda a configurar la plasticidad del espectáculo. Mejor veámoslo en imágenes.

22 agosto 2009

Desnudos en Central Park



Cae el día en Central Park.
Un árbol, una roca, un banco, un puente con barandilla y al lado una farola. Mucha hierba artificial y, al fondo sobre un "ciclorama" nutrido de los colores del atardecer, los rascacielos de Nueva York pintados sobre un material plástico. Según va cogiendo temperatura con el calor que desprenden los focos, el cielo comienza a presentar arrugas, algo parecido a como si fuera a resquebrajarse. Pero vayamos al principio. Comienza la función y mira tú si es rara la naturaleza, porque estando apagada la farola, se ilumina el banco, el árbol y el césped del parque donde transcurre la acción, y al concluir este acontecimiento paranormal, termina por encenderse la farola y los panoramas que iluminan el cielo de Nueva York.

La luz, ¡hay la luz! Basta decir que hay más en las escenas de noche que en las de día, y la culpable va a ser…digamos una farola. Un foco montado a las bravas en un botalón a la vista de todo chichi birichi, que a parte de joder cuando se enciende a las primeras filas de butacas y proyectar sombras noctámbulas sobre el decorado, sirve para nada más. Y el mismo foco erre que erre, vuelve a encenderse ahora en la escena de día, generando más sombras conocidas, repetidas. Entra en escena el guarda del parque, al ver a Gerry con su portátil trabajando, se disculpa –Gerry contesta- ¡No, no se preocupe, apenas queda ya luz! –y recoge el ordenador- Hasta aquí todo normal, sino fuera porque llevamos veinte minutos con una luz resplandeciente sobre el escenario que se mantendrá hasta el final de la representación, y todos los días la misma matraca. Luz sin sutilezas, y la escenografía se presta, es muy agradecida para crear cualquier atmósfera lumínica. Existe tanto rebote de luz sobre el decorado, que la máquina de reflejos de agua no produce reflejo alguno perceptible sobre el arco del puente.

Para tratarse de una puesta en escena naturalista, a la roca fabricada en porespan se le nota demasiada falsedad, la morfología, orientación, color y texturas guardan poca similitud con las encontradas en la naturaleza.

Los efectos de audio (sonidos de sirenas, circulación tráfico, voces…) son sacados por P.A porque la compañía rechaza el uso de monitores internos en escenario, con lo que se pierde el sentido de la realidad, toda naturalidad. Los graznidos de los patos son lanzados por los altavoces de la sala, cuando la lógica exige un monitor camuflado debajo del puente, en el estanque, para que el efecto tenga cierta verosimilitud. A estas alturas de mi trabajo, ya no cuestiono nada, me he acostumbrado de tal manera a tanta desidia técnica ajena, a los criterios surrealistas de los demás, que no merece la pena agotar energías en causas perdidas.

Comedia discreta, moderada, de humor recatado. La obra mantiene una marcha constante, comedida, de trama simple con temor a aventurarse, a ir algo más allá, ni tan siquiera lo busca, pasa de puntillas con continuos amagos hacía cuestiones que darían mucho más de si.

Los artistas están obligados a moverse en un palmo de terreno marcado por la escenografía, y esto es bueno, porque sus movimientos en escena no rellenan espacios, como sucede tantas otras veces.

20 agosto 2009

No te asuste mi nombre


Lugar: Casa de Cultura Lugaritz
Día: 25/Agosto
Hora: 19 h
Precio: Entrada libre
Edad: Todos los públicos
Muy recomendable *****




Hay realidades ocultas que están ahí delante de nosotros, pero simplemente no queremos o no nos atrevemos a mirarlas de frente, preferimos vivir de espaldas a aquello que mancha nuestra felicidad, escapar de lo que nos resulta ingrato, cuya presencia es molesta. Pero acaso la historia de cualquiera de nosotros ¿no está formada de vergüenzas y miserias? A veces, las menos, irrumpe alguna compañía de teatro que tiene la osadía de enfrentarnos a nuestros miedos, de ponernos ante situaciones que nos revuelven las tripas y lo hacen acompañando sus propuestas de manera plástica, estética, bella, para convertir el amargor de la hiel en digerible. No te asuste mi nombre es un espectáculo extraordinario, apto para niñ@s, en el se trata un tema infrecuente, nos enseñan acerca de la muerte. Esto puede sonar tremendo, pero te aseguro que está tratado con tanto mimo y sensibilidad que los críos lo entenderán, te acosaran a preguntas o se callaran, pero no les dejará indiferentes. Aprenderán que morirse es una putada irremediable, y a ver la muerte como algo natural, parecido a cuando te enseñan a caminar.

15 agosto 2009

Reír por reír



Por mi trabajo acostumbro a presenciar las funciones de teatro entre cajas o desde la galería de tramoya del telar. Consciente de que esa perspectiva desvirtúa la percepción del espectáculo, me tomo un día de fiesta para ver la función como un espectador más que se sienta en el patio de butacas. Según avanza la obra comienzo a escuchar el murmullo cardíaco que trata de enredar a mi cerebro, y éste me dice que esquive aquello que conduce a líos, pero ya lo he dicho en alguna otra ocasión, nada puedo hacer por evitarlo, es genético y poco me importa navegar contra corriente.

¿En qué consiste la obra? Básicamente, en hacer payasadas encima de un escenario ante un parvulario que llenó el teatro Principal durante toda la semana. Que funcione una comedia como esta es realmente una tarea meritoria tratándose de Donostia, aunque todos los días hubo público que entre murmuraciones abandonó la sala. Al menos han tenido la valentía de poner en escena algo diferente, la apuesta es muy arriesgada y a juzgar por el público la superan, porque consiguen llevar alegría hasta sus corazones, y si la alegría es salud, ésta obra de teatro debería estar subvencionada por la Seguridad Social. La versión teatral de “Los 39 escalones” no está pensada para que la interpreten actores sino terapeutas de la risa, y en esto Diego Molero se sale.
Nos encontramos con una historia de pasatiempo contada de un modo estrafalario, sarcástico, satírico, absurdo, esperpéntico, estrambótico, con diálogos que persiguen el retruécano y de escaso interés. La pantomima tiene una espía que se sabe que es extranjera porque salpica erres y ges al hablar como si fueran gargajos. Para que no falte de nada, aparece un receloso campesino escocés que debe ser un cruce entre baturro y asturiano. A ratos, parece que nos encontráramos ante un concurso de poner caras, de congelar posturas o gestos. Con semejante entorno poco importa que la función salga piciada, nadie lo va a notar.

Humor rayano al desvarío. La delatora esposada, se encuentra de repente con un individuo enfrente suyo que yace en el suelo despatarrado, con las piernas abiertas mirando hacia arriba. La raptada frena la huida y pregunta, ¿Qué es esto? El personaje tumbado contesta, - ¡soy una grieta! . La actriz no puede contener la risa, así que saltan a la siguiente escena mientras el público aplaude y ríe a rabiar. Pasado algún tiempo encajo lo sucedido, y llego a una conclusión, puede que equivocada, si este tipo de vaciles provocan gracia, ¿será que existe una necesidad imperiosa de reír o que se tiene el sentido del humor atrofiado?

Aunque los elementos escenográficos se empleen ex profeso de una manera ridícula, hay que reconocer un trabajo de coordinación entre cajas frenético.
El uso de la luz me ha parecido imprudente, iba y venia vacilante, ensuciaba bambalinas, la elección de colores verbenera, alguien debería decirle al iluminador que una función de pago no es un ensayo de luces, que al teatro se viene con los deberes hechos, y… ¡qué deje de una puta vez de jugar con la luz! Los destellos de luz que preceden a la tormenta, infringen el límite de velocidad de los relámpagos.


Hay escenas que se prolongan demasiado rompiendo el buen ritmo que llevan otras, con lo que por momentos la obra se convierte en algo tediosa, no así para el que ha ido a reír a toda costa, hay gente que le hacen gracia hasta los silencios.